WASHINGTON, D.C.— El desempleo y no la amnistía pasa a ser el marco en el cual, esta vez, será discutida la reforma migratoria a nivel público. Esto, tras las manifestaciones explícitas de algunos legisladores enfocadas en la economía y cómo afectaría al mercado laboral la legalización de millones de trabajadores inmigrantes.
Este mes, 22 congresistas republicanos del comité judicial de la Cámara de Representantes enviaron una carta al presidente Barack Obama, donde se especifica que "cada vez que la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) actúa deteniendo y deportando a inmigrantes indocumentados, salva y crea trabajos para los estadounidenses, porque está asegurando que las posiciones ocupadas por los inmigrantes estén abiertas a trabajadores legales".
Por lo tanto, concluye la misiva, "cualquier esfuerzo de la Administración para prevenir que los inmigrantes obtengan posiciones, ayudará a asegurar puestos para los estadounidenses".
Un mensaje similar al que entregó Dan Lungren (R-CA), hace algunos días, cuando habló sobre inmigración en el Woodrow Wilson Center y dijo que "aunque le gustaría decir que la reforma tiene posibilidades en 2010, con este clima económico y laboral es imposible afirmar eso".
Más aún, el 19 de noviembre congresistas republicanos del comité judicial sostuvieron un foro titulado "Trabajos Americanos en Peligro: el Impacto de la Inmigración Descontrolada", donde diversos expertos dieron testimonio en relación con "las consecuencias negativas de la inmigración masiva" de personas con y sin documentos, para los trabajadores estadounidenses.
Este mensaje acompañado de un 10.2% de desempleo a nivel nacional parece estar generando efectos al otro lado del pasillo. De hecho, en la semana el congresista Luis Gutiérrez, reconocido por su posición pro reforma migratoria, pareció demostrarlo.
En un artículo publicado por un medio estadounidense, el congresista dijo que "cada legislación es reflejo de un tiempo y que con el desempleo arriba de 10% se necesita un lenguaje que sea cuidadosamente diseñado".
Consultada por La Opinión la vocera de la oficina de Gutiérrez, Rebecca Dreilinger, explicó que lo que ha asegurado el legislador es consistente con la postura que difundió cuando anunció los principios básicos de la propuesta de reforma migratoria que presentará en diciembre próximo.
Gutiérrez aseguró en esa oportunidad que "los programas de trabajadores temporales funcionan mal y pasan a llevar los derechos de los empleados. Además, los números de visas son determinados por política y no con base en la necesidad laboral y económica. Mi plan creará un sistema de empleo basado en visas que sea justo para empleadores y trabajadores y creará una comisión para alinear el número de visas con la demanda del mercado laboral actual".
En la opinión de Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice, el mensaje central que se utilizará para oponerse a la reforma será justamente el desempleo. "Están tratando de levantar el argumento de los intereses de los inmigrantes versus los de los estadounidenses en tiempos de crisis. No es un argumento substancial y solamente busca crear temor en la población", aseguró.
"De acuerdo con los números que hemos estado viendo, los votantes que cambian de un partido a otro, ellos están más interesados en soluciones que en la polarización", agregó.
En un reporte sobre votantes independientes y reforma migratoria publicado por America’s Voice en junio, sólo un 29% respondió estar de acuerdo con que el país estaría mejor si los inmigrantes indocumentados se fueran, ya que "roban" trabajos a los estadounidenses, mientras un 68% dijo que preferiría que este grupo pagara impuestos.