Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, habla sobre el tema sanitario en el Capitolio, tras obtener los votos para iniciar el debate. (FOTO: AP)
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WASHINGTON, D.C.— Con 60 votos a favor y 39 en contra, el liderazgo demócrata logró anoche el voto para abrir el debate sobre la reforma sanitaria en el Senado. Este es un paso crucial y fue tomado como la primera prueba de la legislación en esta Cámara.

Tras el receso de Acción de Gracias comenzará el proceso de enmiendas al proyecto. Aunque se espera que la propuesta tenga un voto final antes de Navidad, dependerá de cuánto se extienda el debate en esta etapa.

Con la sala llena de espectadores, el liderazgo demócrata alcanzó el ansiado voto, tras semanas de negociaciones en torno a la reforma sanitaria.

Los 39 "NO" republicanos se debieron a la ausencia del senador de Ohio, George Voinovich, quien ya había partido a su estado.

Con aplausos del público, abrazos entre senadores y palmadas en la espalda de felicitaciones, se celebró el voto, mientras el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, reflejaba en su rostro el alivio por el paso alcanzado.

"Ted estaría muy feliz", dijo en una conferencia de prensa, refiriéndose al fallecido senador Edward Kennedy. "Ahora es el momento, el proceso seguirá avanzando para que todos los estadounidenses tengan acceso a salud", declaró.

En perspectiva, los números favorecen a Reid, si se considera que de acuerdo con un reporte difundido esta semana por el Servicio de Investigación del Congreso (CRS), el Capitolio ha aprobado un 97.6 de los proyectos legislativos que han pasado esta etapa. Sin embargo, es justo decir a su vez que esta iniciativa escasamente se compara con las demás.

Algunos de los votos clave de la jornada de ayer fueron los de las senadoras Blanche Lincoln (D-AK) y Mary Landrieu (D-LO), que estaban en duda hasta horas antes de la votación.