En una votación histórica que pretende establecer un nuevo modelo de atención hospitalaria para todo Estados Unidos, la Junta de Regentes de la Universidad de California aprobó de forma unánime proveer el personal médico para reabrir el Hospital Martin Luther King (MLK).
"Con esta decisión, la Universidad de California demuestra su compromiso con todos los residentes del sur de Los Ángeles y de toda la región", dijo el director de la Junta, Russell Gould. Explicó que aunque votaría por la iniciativa, está preocupado de que el proyecto pueda fracasar y dañar la imagen del sistema de universidades de California.
Según el plan para reabrir el hospital, se creará una organización privada sin fines de lucro para administrar este centro médico, que contará con 120 camas. El nuevo centro tendrá el apoyo económico del condado de Los Ángeles, que dará 400 millones de dólares para la construcción de un edificio nuevo en las mismas instalaciones; un doctor multimillonario que ha ofrecido 100 millones de dólares para cubrir costos adicionales, así como la Universidad de California que se hará cargo de proveer los médicos, enfermeras y demás empleados de servicios de salud.
La organización privada sin fines de lucro será regida por una junta directiva conformada por diferentes líderes comunitarios, expertos, miembros del sistema UC y personal del condado.
"Estamos seguros de que no sucederán incidentes como los pasados", aseveró la vicedirectora de UC, Sherry Lansing. "Con nuestra supervisión, el compromiso de todo el sistema UC y con el compromiso de las autoridades del condado se evitará que incidentes similares vuelvan a suceder".
La reapertura del hospital MLK es considerada de suma importancia por las autoridades del condado, organizaciones comunitarias y particulares porque sirve a aproximadamente 600,000 residentes de un área predominantemente latina y afroamericana de bajos ingresos.
La votación se realizó en medio de un segundo día de intensas protestas contra los regentes de UC por la decisión de aumentar en un 32% las colegiaturas de quienes cursan estudios en esa universidad.
La presidenta de la Asamblea Estatal y también regente de UC, Karen Bass, recalcó que esta decisión es histórica porque se ha optado por brindarles servicios básicos a las personas más necesitadas del condado.
"En un día en que hemos tomado la decisión tan dolorosa de incrementar las tarifas universitarias, hemos tomado una excelente decisión de proveer cuidado médico; estoy completamente convencida de que lo que obligó al cierre del hospital no volverá a suceder", señaló Bass.
El hospital MLK fue cerrado en agosto de 2007 después de no cumplir en varias ocasiones con los estándares mínimos de cuidado médico, así como por señalamientos de mala praxis médica.
Los supervisores del condado Don Knabe, Zev Yaroslavsky y Mark Ridley-Thomas estuvieron presentes durante la reunión de la Junta de Regentes en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) para impulsar a los miembros a aceptar el reto.
"Esta decisión abre un nuevo capítulo en la historia del hospital y de Los Ángeles. La alianza entre el condado e instituciones privadas lograrán que el servicio médico de calidad sea prioritario. No tengo que hablar sobre el tema racial, porque las disparidades de esta zona hablan por sí mismos", aseveró el supervisor Ridley-Thomas.
El siguiente paso es la conformación de la organización sin fines de lucro y la creación de la junta que supervisará la forma en que los fondos disponibles son invertidos.
De las 120 camas que tendrá el nuevo centro médico, 92 serán para pacientes generales y de cirugía, 10 para obstetricia, 12 de cuidados intensivos y 6 para pacientes con enfermedades cardiacas.
Se espera que provea 30,000 visitas médicas anuales y 10,000 ambulatorias, incluyendo cirugías y cuidado clínico.
120 camas
92 para pacientes generales y de cirugía
10 para obstetricia
12 de cuidados intensivos
6 para pacientes con enfermedades cardiacas
30,000 visitas médicas anuales se calculan
10,000 ambulatorias, incluyendo cirugías y cuidado clínico
En una votación histórica que pretende establecer un nuevo modelo de atención hospitalaria para todo Estados Unidos, la Junta de Regentes de la Universidad de California aprobó de forma unánime proveer el personal médico para reabrir el Hospital Martin Luther King (MLK).
"Con esta decisión, la Universidad de California demuestra su compromiso con todos los residentes del sur de Los Ángeles y de toda la región", dijo el director de la Junta, Russell Gould. Explicó que aunque votaría por la iniciativa, está preocupado de que el proyecto pueda fracasar y dañar la imagen del sistema de universidades de California.
Según el plan para reabrir el hospital, se creará una organización privada sin fines de lucro para administrar este centro médico, que contará con 120 camas. El nuevo centro tendrá el apoyo económico del condado de Los Ángeles, que dará 400 millones de dólares para la construcción de un edificio nuevo en las mismas instalaciones; un doctor multimillonario que ha ofrecido 100 millones de dólares para cubrir costos adicionales, así como la Universidad de California que se hará cargo de proveer los médicos, enfermeras y demás empleados de servicios de salud.
La organización privada sin fines de lucro será regida por una junta directiva conformada por diferentes líderes comunitarios, expertos, miembros del sistema UC y personal del condado.
"Estamos seguros de que no sucederán incidentes como los pasados", aseveró la vicedirectora de UC, Sherry Lansing. "Con nuestra supervisión, el compromiso de todo el sistema UC y con el compromiso de las autoridades del condado se evitará que incidentes similares vuelvan a suceder".
La reapertura del hospital MLK es considerada de suma importancia por las autoridades del condado, organizaciones comunitarias y particulares porque sirve a aproximadamente 600,000 residentes de un área predominantemente latina y afroamericana de bajos ingresos.