BUENOS AIRES, Argentina (AP).— El Senado aprobó una ley que autoriza a la justicia a ordenar la toma compulsiva de muestras biológicas para determinar la identidad de presuntos hijos de desaparecidos durante la última dictadura militar (1976-1983), que abre un debate sobre la colisión entre el derecho a la intimidad y el derecho a la verdad.
La norma, defendida por la organización de derechos humanos Abuelas de Plaza de Mayo, fue aprobada el miércoles en la noche por 57 votos a favor y uno en contra.
La nueva ley establece que "serán admisibles mínimas extracciones de sangre, saliva, piel, cabello u otras muestras biológicas" para determinar la identidad de una persona, y establece que "si el juez lo estimare conveniente... podrá ordenar la obtención de ADN por medios distintos a la inspección corporal, como el secuestro de objetos que contengan células ya desprendidas del cuerpo, para lo cual podrán ordenarse medidas como el registro domiciliario o la requisa personal".
Los reparos que la norma recibió durante el debate estuvieron ligados a la compulsividad de la toma de las muestras.
En una entrevista reciente con AP, el constitucionalista Gregorio Badeni advirtió que "vulnera en forma absoluta el derecho a la intimidad biológica de una persona".
"Nadie tiene derecho a saber lo que tengo dentro de mi cuerpo. Eso me pertenece exclusivamente a mí, puedo cederlo voluntariamente, pero no me pueden obligar a entregarlo", agregó.
Pero para la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, negó que la norma implique alguna compulsividad.
"Cuando se ponga en práctica la ley, con seguridad va a facilitar el encuentro de la identidad de los nietos que estamos buscando hace tantos años", dijo la titular de la organización, que desde 1977 buscan a unos 500 niños hijos de desaparecidos nacidos en cautiverio o secuestrados junto a sus padres. Desde entonces, han logrado identificar a 98.







