Los negocios de préstamos conocidos como ‘payday’ se han convertido en un dolor de cabeza para sus clientes, debido a los intereses que cobran. (FOTO: Ciro Cesar/La Opinión)
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Según el Center for Responsible Lending (CRL), un préstamo de fin de quincena o payday comporta intereses anuales de 400% y termina sumiendo a los acreedores en un círculo vicioso de deudas. El cliente típico, afirma el centro, termina pagando 500 dólares en intereses por un préstamo de 300 dólares.

Según los criterios del plan SDL de la FDIC, una tasa de interés anual (APR) razonable no debe exceder el 36%.

La Asociación Nacional de Servicios Financieros (CFSA), que representa a las agencias de payday en el país, desvirtúa la importancia del programa SBL. Aduce por ejemplo que sólo 31 bancos participan en la iniciativa federal, y que tienen presencia únicamente en 446 localidades en 26 estados, comparadas con las 24 mil agencias de payday existentes.

En California, un solo banco, Bancomer USA, figura en la lista de participantes del plan SBL. Ayer, sin embargo, un ejecutivo del banco dijo a este diario que los préstamos SBL van a ser descontinuados debido a que la institución va a fusionarse con otra.

La CFSA alega también que a largo plazo los préstamos SBL resultan más caros que los obtenidos a través de un negocio payday.

Progreso Financiero, un banco fundado en el área de San Francisco por Jaime Gutiérrez, un graduado de Administración de Empresas de la Universidad de Harvard, no participa en el programa del FDIC, pero sus objetivos coinciden con la idea de que es posible prestar en condiciones razonables y al mismo tiempo obtener dividendos. Gutiérrez, presidente de Progreso Financiero, dijo que desde que empezó la institución ha aprobado ya 30 mil préstamos. "Mi misión es ayudar a 23 millones de latinos en todo el país que están fuera del sistema bancario", aseguró. Por otro lado, afirmó tener una cuenta bancaria no asegura que se pueda obtener un préstamo del banco.