La súbita renuncia del controversial comentarista de CNN, Lou Dobbs, ayer por la noche generó una oleada de felicidad entre organizaciones latinas y activistas que trabajaron durante meses para presionar por su salida de la cadena noticiosa nacional.
"Esta es una victoria histórica", dijo Roberto Lovato, quien encabezó la campaña Basta Dobbs por internet y en presentaciones a lo largo y ancho del país, una de por lo menos tres campañas organizadas a nivel nacional contra Dobbs, quien tenía más de 30 años trabajando en CNN.
El presentador anunció su renuncia ayer al comienzo de su programa de cada tarde/noche en CNN diciendo, como un político en ciernes: "Durante los últimos seis meses, fuertes vientos de cambio han movido a este país y nos han afectado a todos… líderes de los medios, la política y los negocios me urgen que vaya más allá de mi rol en CNN y que me involucre en la solución constructiva de problemas".
Dobbs indicó que CNN lo liberó de su contrato, que iba a expirar en 2011, y que el de ayer sería su último programa.
Un comunicado oficial de Jonathan Klein, presidente de CNN, se refirió a Dobbs como "un valioso miembro fundador de la familia CNN".
"Durante décadas, Lou persiguió, sin miedo y sin cansarse, las historias más complejas e importantes de nuestro tiempo, a menudo muy por delante de los demás. Extrañaremos su hambre por las nuevas ideas, la sonrisa brillante y la enorme presencia que traía a nuestra redacción, y nos sentimos agradecidos de haberlo conocido y trabajado con él a través de los años", agregó Klein.
No obstante, la renuncia de Lou Dobbs probablemente tenga también mucho que ver con su pérdida de niveles de audiencia en meses recientes, tanto como con la creciente presión en su contra y los problemas de imagen que estaba acarreando a CNN.
De acuerdo con los análisis disponibles de los ratings Nielsen, el programa de Dobbs a las 7:00 p.m., hora del este por CNN, había registrado una caída de casi 30% desde el año pasado, y había llegado al tercer lugar en ese horario, detrás de Fox News y del programa de Chris Matthews en MSNBC. En varias ocasiones, el programa de Dobbs registró el cuarto lugar tras los mencionados y el programa amarillista de Jane Velez Mitchell en HLN.
"Sabemos que había mucha presión interna porque sus ratings estaban bajando", agregó Lovato. "Sin duda esto también fue una victoria para quienes marchamos literalmente y por internet en campañas para exigirle a CNN que escogiera entre hacer dinero reportando legítimamente sobre nosotros o, por otro lado, hacerlo odiándonos".
Dobbs, quien durante mucho tiempo fue periodista económico de CNN, se convirtió en años recientes en un presentador de opinión con una ideología populista, encarando temas como el "ataque a la clase media por las élites de Washington" y dándole aire a teorías de la conspiración, como la que sospechaba que el presidente Barack Obama no es ciudadano de Estados Unidos.
Pero en años recientes, su obsesión había sido el tema migratorio.
En 2007, la organización de análisis de medios Media Matters hizo un estudio y descubrió que un 70% de los programas de Dobbs ese año estuvieron dominados por el tema de la inmigración indocumentada y no en forma positiva o balanceada, sino con una actitud donde dominaba la desinformación sobre el tema.
Por ejemplo, la supuesta relación entre inmigración indocumentada y delincuencia fue mencionada en 94 episodios; el argumento de que los indocumentados no pagan los impuestos y abusan de servicios sociales, en 71 episodios. Dobbs estaba obsesionado con la supuesta unión de naciones entre México y Canadá, la "reconquista" de Estados Unidos supuestamente planeada por grupos extremistas, y hasta un surgimiendo de la lepra que Dobbs atribuyó a los inmigrantes.
Dicha organización, a través de su presidente Eric Burns, dijo ayer que "por mucho tiempo, CNN le dio a Lou Dobbs su aprobación mientras él perseguía una cruzada llena de conspiraciones, usualmente falsas, peligrosas y tendenciosas contra los inmigrantes". Añadió: "Este es un día feliz para todos los que quieren a esta nación de inmigrantes y creen en el poder de los medios de elevar el discurso político".
Antonio Gonzalez, presidente del Instituto Willie Velasquez, indicó en un comunicado que "la renuncia de Dobbs debe servir como aviso a todos aquellos que promueven el racismo, el perfil racial y el odio contra los inmigrantes y los latinos, y que no tendrán impunidad. Ahora debemos redoblar nuestros esfuerzos por empujar a Washington a legalizar a los indocumentados y a terminar con las políticas represivas como el programa 287g que fomenta el perfil racial de las personas que lucen como inmigrantes".
A los pocos minutos de anunciar su renuncia en Lou Dobbs Tonight, el nombre del comentarista se fue casi al tope de la lista de temas más discutidos en las redes sociales como Twitter. La reacción en este medio era positiva, la mayoría de los tuiteros reaccionaron celebrando la salida de Dobbs, y algunos que lo apoyan indicaron que dejarían de ver CNN como resultado.
Otros celebraron pero indicando que, según sus declaraciones, Dobbs no desaparecería del mapa ni mucho menos. "El problema real aquí era el uso de una organización noticiosa como CNN para difundir sus ideas prejuiciadas, propaganda y mentiras sobre los latinos, el Presidente y otros temas y pasarlos como ‘noticias’", dijo Angelo Falcón, presidente del Instituto Nacional de Política Latina.
"¿Cuándo veremos a más ejecutivos latinos, periodistas, comentaristas y productores en CNN? ¿Veremos más programas como Latino en América. Sabremos algo de Jonathan Klein y otros líderes de CNN y Time Warner? Sólo el tiempo lo dirá", concluyó Falcón.