Reducir la comida chatarra y poco saludable, se ha convertido en una prioridad para gran parte de las escuelas del país, y los resultados empiezan a notarse.
Un informe del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) hecho público ayer muestra que entre los 34 estados de los que se han recogido datos –entre ellos California- el porcentaje mediano de escuelas secundarias que no venden golosinas o tentempiés salados era del 64% en 2008, frente al 46% dos años antes.
En la misma línea, los centros que no venden refrescos a menos que contentan un 100% de jugos naturales, ha subido al 63%, comparado con el 38% hace dos años.
"Asegurándonos de que en las escuelas hay sólo opciones saludables de comida podemos ayudar a los jóvenes a establecer buenos hábitos para el resto de su vida", dice Howell Wechsler, director de la división de salud para escuelas y adolescentes de CDC.
Los datos muestran que en California más de dos tercios de las escuelas no venden dulces, gaseosas
con otros ingredientes que no sean jugos naturales, o alimentos salados –como papas fritas en bolsa- a menos que sean bajos en grasa.
"No cabe duda de que hay mucha más concienciación en las escuelas sobre los buenos hábitos alimenticios y la importancia de la actividad física", dice el doctor Israel de Alba, con amplia experiencia entre pacientes hispanos y quien durante el próximo año presidirá la Sociedad Americana del Cáncer en California (ACS).
El doctor De Alba explica que mejorar las directrices alimenticias en las escuelas ayudará a prevenir muchas enfermedades graves.
"Muchas enfermedades graves están ligadas a una mala alimentación, desde las diversas variedades de cáncer, hasta las dolencias cardíacas, pasando por la diabetes, y por supuesto la obesidad", dice este doctor, señalando que el cuerpo humano cuenta con los genes para desarrollar estos males, activándolos a través de los malos hábitos nutricionales.
Los datos de CDC para Los Ángeles muestran que a pesar de los avances positivos, el reto es todavía importante.
Un 16% de los chicos en edad escolar eran obesos el pasado año, y un 73% comían menos de las cinco porciones de frutas y verduras que, como mínimo –el doctor De Alba enfatiza que idealmente deberían ser nueve- deben consumir diariamente. A ello se suma el 58% que no alcanza un adecuado nivel de actividad física.
David Binkle, vicedirector de Servicios de Comida del Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD), explica que en el mismo se han conseguido grandes logros, particularmente en los últimos años.
"El año pasado gastamos 12 millones de dólares en alimentos frescos, lo que supone un 75% de incremento respecto al anterior", dice Binkle, explicando que el presupuesto total para la "cesta de la compra" del distrito es de unos 125 millones de dólares anuales.
Binkle comenta que el reto de alimentar saludablemente a los estudiantes se ha abordado desde varios frentes. Los granos utilizados en panes y otros alimentos tienen que ser integrales en al menos un 51%, y las opciones de los menús incluyen abundantes ensaladas frutas y verduras. Pero también, dice Binkle, se mide la aceptación por parte de los estudiantes.
"Hay que conseguir que los chicos consuman la comida saludable", dice Binkle, señalando que una pizza hecha con harina integral y queso bajo en grasa, por ejemplo, es una opción a la vez atractiva y sana para los escolares.
Estudiantes como Taylor White, de Dorsey High School, en el sur de Los Ángeles, comentan que el problema se extiende más allá de las escuelas.
"Mi vecindario está plagado de restaurantes de comida-basura que son casi la única alternativa para los chicos de mi edad", dice White, subrayando que muchos jóvenes como ella tienen gran interés por aprender sobre nutrición y seguir hábitos saludables.
Jeff Monsour, director de servicios de comida del Distrito Escolar Unificado de Baldwin Park (BPUSD), explica que en el mismo se han hecho grandes progresos al respecto, entre los que destaca cocinar muchos alimentos de principio a fin en lugar de comprarlos ya procesados.
"En nuestras escuelas hacemos a mano los aderezos de las ensaladas y buena parte del pan que ofrecemos’, dice Monsour, explicando que todos los centros cuentan con cocineros en plantilla.
Las bebidas dulces gaseosas se eliminaron en dicho distrito en 2005, y las máquinas de venta automática de comida y bebida sólo pueden proporcionar alimentos que cumplan con las regulaciones alimenticias del distrito.
Los esfuerzos en políticas públicas a este respecto, parecen ofrecer ya modestos resultados. Un estudio del Departamento de Salud del Condado de Los Ángeles entre estudiantes de quinto, séptimo y noveno grado de escuelas públicas de Los Ángeles, muestra que mientras que en 1999 había un porcentaje de obesidad del 18.9%, en 2005, se elevó al 23.3%. Sin embargo en 2007 bajó al 22.9%.
El documento indica que la reducción puede obedecer a los esfuerzos de algunos distritos escolares como LAUSD, además de a leyes como la SB12 de 2005, -pero que entró en efecto en 2007- que prohíben la venta de comida basura en las escuelas, y la SB 965 –aprobada en el mismo año pero en vigor a partir de este- haciendo ilegal la venta de sodas.
Side
La buena alimentación un plato fuerte en las escuelas secundarias…
*En California
….más de dos tercios de las escuelas no venden dulces, gaseosas
con otros ingredientes que no sean jugos naturales, o
alimentos salados a menos que sean bajos en grasa
*En Los Angeles
,…73% prohíbe la publicidad de dulces, restaurantes de comida rápida, o bebidas dulces gaseosas en sus instalaciones
…18% ofrece siempre frutas y vegetales en las máquinas, cantinas y tiendas del recinto escolar
...43% requiere que los estudiantes se inscriban en dos o más cursos de salud