La marcha pro inmigrante del 1 de mayo del año pasado fue una muestra más de la fuerza que aún queda a ese movimiento. (FOTO: Archivo/La Opinión)
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Con una alusión al Evangelio según San Mateo, en donde se menciona: "Fui un extranjero y me hiciste sentir bienvenido", el Vaticano dio a conocer ayer a través de su agencia informativa un documento en el que revisa el tema de la inmigración indocumentada en Estados Unidos y establece la necesidad de una reforma migratoria justa e incluyente.

El reporte, que lleva por nombre La Cuestión de la Inmigración en Estados Unidos de América, señala que la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU, en conjunto con la totalidad de la comunidad católica, ha condenado la falta de efectividad y la violencia de las medidas tomadas hasta ahora para resolver el problema migratorio.

"Durante muchos años los obispos católicos de Estados Unidos han luchado de manera exhaustiva por los inmigrantes y en contra de los sistemas de represión, involucrándose activamente en la promoción de una reforma migratoria que promueva la legalidad y el respeto por los derechos humanos", establece el documento, fechado a finales de noviembre de 2008, pero dado a conocer dos semanas antes de la toma de posesión del gobierno encabezado por Barack Obama

Al hacer un recuento histórico del origen de la inmigración hacia Estados Unidos, el reporte analiza la situación socioeconómica del país y las políticas empleadas a través de los años para regular el flujo de personas, iniciando en el Siglo XIX y pasando por el movimiento bracero, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), los atentados del 11 de septiembre de 2001 y el muro en la frontera.

El documento establece que "es necesario distinguir entre las medidas que se deben tomar de manera inmediata y las soluciones de largo plazo. La solución fundamental es que no debe existir la necesidad de migrar debido a la falta de empleo en el lugar de origen".