[Foto: J. Emilio Flores/La Opinión]
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Tener a un hijo en la cárcel para jóvenes es doloroso, pero es aún más difícil cuando las familias pobres deben pagar al condado de Los Ángeles 25 dólares por cada día que el menor está encerrado.

A Isaac González, de 41 años de edad y empleado de un supermercado, le han pasado un cobro de 5,000 dólares por los seis meses que su hijo adolescente estuvo en el centro de detención para menores en Sylmar.

"Al principio me dijeron que podía pagar 50 dólares cada mes, pero después me llegó un cobro de 500 dólares mensuales. No tengo otra opción que buscar la forma de pagarlo. Lo que preocupa es que tengo una niña de 12 años a la que también tengo que mantener", manifestó González.

Una pelea en la escuela el año pasado llevó a Iván, quien ahora tiene 18 años, a una correccional de menores.

"No me importaría pagar si mi hijo hubiera aprendido a ser mejor, a superarse. Pero la verdad es que salen peor de ahí. Ahora él está trabajando, pero me da miedo que vuelva a tener problemas porque allá adentro aprenden otras cosas que no deberían", señaló González.

De acuerdo con un reporte de la Coalición Youth Justice, con base en Lynwood, la correccional de menores del Departamento de Libertad Condicional del Condado de Los Ángeles le cobra un promedio de 775 dólares al mes a las familias de los jóvenes detenidos.

"Las familias están siendo obligadas a pagar 25 dólares al día supuestamente por el jabón, toallas, ropa y otras cosas que ocupan los reclusos, pero en realidad las cosas que les dan no cuestan tanto porque son de baja calidad", dijo Kim McGill, educadora de la Coalición Youth Justice, un centro que ayuda a los jóvenes que salen de la cárcel a encontrar empleos y ha comenzar nuevamente.