Tener a un hijo en la cárcel para jóvenes es doloroso, pero es aún más difícil cuando las familias pobres deben pagar al condado de Los Ángeles 25 dólares por cada día que el menor está encerrado.
A Isaac González, de 41 años de edad y empleado de un supermercado, le han pasado un cobro de 5,000 dólares por los seis meses que su hijo adolescente estuvo en el centro de detención para menores en Sylmar.
"Al principio me dijeron que podía pagar 50 dólares cada mes, pero después me llegó un cobro de 500 dólares mensuales. No tengo otra opción que buscar la forma de pagarlo. Lo que preocupa es que tengo una niña de 12 años a la que también tengo que mantener", manifestó González.
Una pelea en la escuela el año pasado llevó a Iván, quien ahora tiene 18 años, a una correccional de menores.
"No me importaría pagar si mi hijo hubiera aprendido a ser mejor, a superarse. Pero la verdad es que salen peor de ahí. Ahora él está trabajando, pero me da miedo que vuelva a tener problemas porque allá adentro aprenden otras cosas que no deberían", señaló González.
De acuerdo con un reporte de la Coalición Youth Justice, con base en Lynwood, la correccional de menores del Departamento de Libertad Condicional del Condado de Los Ángeles le cobra un promedio de 775 dólares al mes a las familias de los jóvenes detenidos.
"Las familias están siendo obligadas a pagar 25 dólares al día supuestamente por el jabón, toallas, ropa y otras cosas que ocupan los reclusos, pero en realidad las cosas que les dan no cuestan tanto porque son de baja calidad", dijo Kim McGill, educadora de la Coalición Youth Justice, un centro que ayuda a los jóvenes que salen de la cárcel a encontrar empleos y ha comenzar nuevamente.
De acuerdo con el estudio, más del 95% de las familias que tienen hijos en la correccional de menores son pobres. Estas familias reciben ayuda del gobierno o son de bajos ingresos.
"Cuando él o ella sale del centro de detención se encuentra con un alto estrés familiar. El joven tiene que enfrentarse a la carga financiera que ocasionó su detención y esto le agrega un estrés más a sus vidas", subrayó McGill.
Según la coalición, para operar el condado recibe fondos del gobierno federal y estatal, así como de impuestos locales, los cuales ascienden a unos 50,000 dólares al año. El costo a los contribuyentes es de 150,000 dólares anuales y alrededor de 7,000 dólares para las familias de los jóvenes.
La Opinión buscó la versión del Departamento de Libertad Condicional del Condado de Los Ángeles, pero no obtuvo respuesta. Sin embargo, en la página de la institución en la internet se señala que la "Unidad de Reembolso Juvenil ha sido establecida con el propósito de cobrar a los padres o guardianes legales de un menor de edad los gastos generados por éste(a) mientras esté en custodia en un centro de detención juvenil del condado de Los Ángeles".
El cobro se realiza de acuerdo con la Sección 903 del Código de Instituciones y Bienestar Social (Welfare and Institutions Code) del estado de California.
La Sección 903 del código establece que "el padre, la madre, el cónyuge o cualquier otra persona que sea responsable por la manutención de un menor de edad, su propiedad o bienes, así como los del mismo menor de edad, pueden ser utilizados para cubrir los costos razonables de su manutención mientras esté detenido, puesto u ordenado a permanecer en cualquier institución o lugar establecido por el Tribunal Juvenil".
Según el sitio oficial, la forma en que se determina la cantidad que los padres pagarán se basa en la correspondencia de la declaración financiera del costo de detención ordenada por el Tribunal Juvenil.
La Unidad de Reembolso Juvenil también es responsable de contestar cualquier pregunta, así como de determinar la capacidad de pago de la persona responsable de cubrir los costos de manutención del menor de edad.
"No hay duda que las consecuencias financieras son desastrosas para las familias", acotó McGill.