Sin poder ocultar su angustia, Florinda de León dice que recibió una llamada en la que le piden dinero a cambio de no dañar a su familia. [Foto: Aurelia Ventura/La Opinión]
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Para proteger a sus hijos, una madre inmigrante de Guatemala, de 57 años, se arma de valor y denuncia la extorsión que está viviendo desde su tierra natal, donde le piden tres mil dólares para no hacerle daño a su familia.

"Nos tiene que mandar tres mil dólares, de lo contrario mataremos a sus hijos. Ya los conocemos, inclusive a sus nietos. Tenemos toda la información. A qué se dedican y a dónde viven. Si denuncia a las autoridades los mataremos", fue la llamada que recibió Florinda Berta de León, el pasado lunes en su apartamento de Los Ángeles.

"Ahora no sé qué hacer porque no tenemos dinero y temo por la vida de mis hijos", agregó la señora. "Lo único que pido es que alguien me ayude a protegerlos, ellos son la razón por la que nos vinimos a este país".

Desesperada, De León pidió ayuda al Consulado de Guatemala y al Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), los cuales tomaron el reporte y por ahora ya iniciaron una investigación para determinar de dónde llegó la llamada. Por lo pronto, el día de hoy, De León tendrá que responder a los agresores que se supone volverán a llamar para decirle a dónde mandar el dinero.

"No se puede vivir así, no como ni duermo por pensar en que algo pueda pasar en cualquier momento", expresó De León.

Las extorsiones y secuestros donde piden una cantidad a cambio de no hacerle daño a un familiar son cada vez más comunes en el estado, por lo que el procurador de Justicia de California, Edmund Brown, hizo un llamado a las autoridades a estar alertas debido a que este delito se está extendiendo de manera particular a Los Ángeles.

"En el condado de San Diego ya no es noticia, pero aquí en Los Ángeles cada vez empezamos a escuchar más casos", expresó el procurador a una semana de que el LAPD anunciara el arresto de ocho individuos latinos, con apariencia pandilleril, quienes pedían el rescate de una persona a la que tenían secuestrada en una casa en Reseda.

Según el detective Freddy Arroyo del LAPD, el caso de la extorsión se da mucho en relación al tráfico humano, cuando muchos coyotes o bajadores, detienen a los inmigrantes más tiempo con el objetivo de obtener más dinero, pero casos trasnacionales, como el de la señora De León, todavía no son muy comunes.

Agregó que el problema con las extorsiones trasnacionales es que ellos pueden investigar dentro del territorio estadounidense, pero en Guatemala tendrían que depender de lo que las autoridades de aquel país hagan. Subrayó que hasta el momento el trabajo con las autoridades de México y El Salvador ha sido positivo y podría serlo también con las de Guatemala.

Arroyo enfatizó que, generalmente, a las autoridades no les gusta hablar de este tipo de casos porque es una forma de darle promoción al tipo de crimen y al mismo tiempo ideas a los delincuentes, "pero de que sucede más de lo que se escucha es una realidad".

Para Byron Vásquez, director de la Casa de la Cultura de Guatemala en Los Ángeles, el caso de De León es la punta del iceberg de muchos casos porque en lo que va del año él ha sabido de por lo menos cuatro víctimas que por miedo y temor a los extorsionadores prefirieron no denunciar los hechos y pagar.

Agregó que debido a los problemas que actualmente vive el Consulado de Guatemala en Los Ángeles, donde todavía no tienen un titular, ni saben para cuándo, los connacionales guatemaltecos carecen de representación y no tienen tampoco la protección que debieran.

"En el caso de la señora De León, lo único que hicieron fue tomar la queja, pero no se documentó propiamente con un número de caso para poder ser mandado a la Cancillería y posteriormente al Ministerio Público del país y así proteger al ciudadano guatemalteco dentro de Estados Unidos y en Guatemala", dijo.

"Lo que pasa es que al gobierno guatemalteco le conviene mantener el crimen a un bajo nivel y no hace mucho caso a este tipo de denuncias", agregó.

Jorge Cabrera, vicecónsul de Guatemala, expresó que además de documentar el caso, difícilmente se podría hacer más si es que las posibles víctimas, los familiares de De León, no denuncian el crimen en el Ministerio de Guatemala.

"En Guatemala necesitan la denuncia porque aunque aquí se hagan averiguaciones, las autoridades de aquí no tienen jurisdicción allá y nosotros no podemos hacer la denuncia", expresó Cabrera. "Las autoridades de Guatemala cómo saben que la grabación es real o no. Mientras no se denuncie la situación en el Ministerio de Guatemala nosotros estaremos con los brazos amarrados".

Faustino Sánchez, vocero de la Policía Nacional Civil de Guatemala, indicó que la extorsión es uno de los delitos más comunes en el país y aunque a diario reciben denuncias de dicho delito a nivel local, en muchas ocasiones las personas prefieren no denunciar el caso y pagar por temor a las represalias.

"Se han escuchado casos, pero no han reportado situaciones donde se trata de extorsionar a los inmigrantes en Estados Unidos, sin embargo, no es sorpresa porque aquí esa estafa es el pan de cada día que obliga a mucha gente a cambiarse de casa", expresó Sánchez.

La Casa de la Cultura de Guatemala en Los Ángeles pidió a todos los residentes que hayan sufrido o sepan de casos de extorsión que los denuncien al teléfono (213)-250-3416.