En un pequeño cuarto donde un grupo de voluntarios preparaban las pancartas a utilizar hoy durante las marchas que recorrerán las calles de Los Ángeles en pro de una reforma migratoria, Astrid García, de 10 años de edad, escribía con precisión en una de ellas la frase: "Alto a las redadas".
Su deseo —el cual no entiende aún en toda su magnitud, según dijo— es precisamente el de miles de manifestantes que participarán en casi 200 actividades de este tipo en todo el país. Las marchas, además de conmemorar el Día del Trabajo, buscarán que el gobierno se conmueva y conceda ese deseo de la pequeña Astrid de detener las redadas, así como el de tener una reforma migratoria que legalice a los casi 12 millones de indocumentados.
Aquí en Los Ángeles ya todo está listo. Las autoridades policiacas afinaron ayer con los medios de comunicación —nuevamente— que están preparados para vigilar a los miles de manifestantes que celebrarán el tercer aniversario de la gran marcha de 2006.
Los organizadores, por su parte, aprovecharon para hacer un llamado nuevamente a salir a marchar por sus derechos, a "aprovechar" la oportunidad de no quedarse en las sombras y a despertar de la invisibilidad.
"Es la única voz que tienen, se van a sentir satisfechos de expresar al aire lo que sienten y lo que quieren", comentó Angelina Casillas, presidenta de la Hermandad Mexicana, lugar donde ayer afinaban detalles para una de las dos marchas que habrá en el centro angelino. "Hay que mandar el mensaje que la reforma migratoria está viva, aunque en este año no se dé, es importante la participación pública y también en las urnas [electorales]", agregó.
Una marcha saldrá de las esquinas de la calle Broadway y el bulevar Olympic alrededor de las tres de la tarde, y la segunda saldrá desde el parque MacArthur a las dos. Ambas coincidirán en el Centro Cívico donde un mitin está programado. Una tercera marcha, que saldrá de la intersección de Alameda y calle Siete, también se unirá al recorrido.
Las autoridades del Departamento de Transportación (LADOT) de la ciudad ya anunciaron el cierre de varias arterias que incluyen las antes mencionadas, así como partes de la calle Figueroa, Spring, Central y Olympic, alrededor de donde están programados los recorridos. Los cierres serán intermitentes desde las 10 de la mañana hasta las ocho de la noche. El LADOT recomendó rutas alternas para evitar congestionamientos.
La Agencia Metropolitana de Transporte (Metro), por su parte, ya anunció de efectos en el servicio público de autobuses de esta entidad, sobre todo los que tengan que coincidir con algún punto de los recorridos de la marcha.
Las rutas que se verán afectadas incluyen todas las que operan sobre la calle Broadway, como la 2, 4, 30, 31, 40, 42, 45, 46, 740 y 745. Los autobuses que cruzan la mencionada arteria, igual desde la calle Primera y Olympic, también tendrán atrasos, según un comunicado de prensa.
Algunas rutas del sistema Dash también se verán afectadas.
El Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal (MALDEF) informó que varias personas que han demandado a la ciudad por los golpes recibidos durante la última marcha que concluyó en el parque MacArthur, desfilarán por las calles angelinas junto con los cerca de 100 mil participantes que esperan los organizadores.
Por su parte, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) señaló que tendrán foros de discusión en las escuelas sobre asuntos migratorios para evitar que sus estudiantes se salgan en horas de clase como ha sucedido en otros años durante este tipo de marchas.
El año pasado, cerca de 15 mil estudiantes se ausentaron de 15 instituciones para unirse a las marchas, reportaron las autoridades escolares.
Ernesto Corona, de 18 años de edad y quien también hacía pancartas en la Hermandad Mexicana, dijo a La Opinión que él participará de la marcha porque actualmente se encuentra de vacaciones.
"Es importante para que la gente [defienda] sus derechos, sobre todo los inmigrantes que han trabajado por este país y que aportan tanto a su economía", recalcó el joven estudiante.
Leonso Montiel, quien lentamente escribía sus pensamientos en un cartel, señaló que para él lo más importante era pedir que paren las redadas porque son simplemente "inhumanas". "No es justo, dejan a muchos niños sin sus padres y eso da lástima", reflexionó.
Antonia Montes señaló que ella participará "para pedir justicia para los inmigrantes y para que paren las redadas".
Por su parte, Casillas, quien ayer organizaba los preparativos, el punto principal, además de que la gente marchara, era mostrar la unidad que hay entre los latinos y la urgente necesidad de que se reformen las leyes migratorias para beneficio de los indocumentados.
"Hay que llamar la atención pública, hay que salir a marchar", dijo Casillas. "Hay que decirle a la gente que la voz más importante para lograr la reforma es la de ellos y mandar el mensaje claro de que la lucha continúa".








