La lucha por legalizar a los millones de indocumentados en el país regresará nuevamente a las calles de Los Ángeles cuando cientos de personas vuelvan a marchar mañana por una "reforma migratoria justa y humana".
Para muchos las marchas de este año representan una oportunidad para las autoridades de sanar la mala imagen que dejaron el año pasado los incidentes violentos en el parque MacArthur, donde participantes y periodistas fueron golpeados por elementos del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD).
También para los organizadores de las manifestaciones representa la "esperanza" de revivir el debate migratorio que conduzca a una reforma migratoria que beneficie a los más de 12 millones de indocumentados en el país.
En total, tres permisos oficiales fueron dados para que desde tres diferentes lugares iniciaran dichas actividades, que este año planean converger en pleno centro cívico.
La primera marcha está programada en el itinerario logístico de las autoridades, a iniciar en las esquinas de la calle Broadway y el bulevar Olympic.
Aquí, según Juan José Gutierrez, del Movimiento Latino USA, Coalición 25 de Marzo, Hermandad Mexicana Nacional, Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF), ex braceros, sindicatos, iglesias y otras organizaciones, arrancarán con pancartas y gritos su recorrido por toda la histórica calle Broadway, hasta llegar a las esquinas con la calle Primera frente al Ayuntamiento de la Ciudad.
Ahí, los participantes inciarán su congregación desde las 10:00 a.m., y partirán con rumbo norte alrededor de las 3:00 p.m.
La segunda marcha, que según el mismo Gutiérrez fue cancelada, pretendía iniciar el recorrido en las esquinas de Alameda y la calle 7, para confluir posteriormente con la primera marcha antes mencionada y continuar con rumbo al Ayuntamiento. Sin embargo, ambos activistas entrevistados por La Opinión coincidieron en que iniciarán en Broadway y Olympic a pesar de estar programada en el itinerario del LAPD.
La tercera marcha está programada para comenzar en pleno corazón de los incidentes violentos del año pasado: el Parque MacArthur.
Según Angélica Salas, directora de la Coalición de Los Ángeles para los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA), esta iniciará en las intersecciones de Parkview Drive y la calle 7, donde los participantes empezarán a congregarse a las 11:00 a.m. e iniciarán la marcha a las 2:00 p.m.
Desde aquí, se marchará con rumbo este [hacia el centro angelino] por toda la calle séptima.
Al llegar a la calle Figueroa, cruzará en dirección norte para luego tomar la calle 5 hacia el este.
Las dos marchas deberán coincidir en las calles 5 y Broadway para posteriormente caminar juntos hacia el centro cívico angelino, donde culminará con un mitin.
"Queremos dar una muestra de unidad del pueblo latino e inmigrante, no sólo al país sino al mundo entero", expresó Gutiérrez a La Opinión sobre lo que esperan al concluir la actividad. "Lo importante en este momento es que caminemos en la dirección de una reforma que legalice a los millones de indocumentados y que este país pueda recuperar su liderazgo moral", agregó el activista.
Según Gutiérrez, están optimistas de que la participación será masiva y que la gente saldrá mañana a las calles a exigir esa reforma migratoria por la que luchan.
El mismo sentimiento manifestó Angélica Salas, de CHIRLA.
"Tenemos esperanza de que la gente va a responder, las marchas son tan importantes para lograr los cambios sociales", apuntó Salas. "Tenemos que ganar respeto y dignidad y para eso necesitamos valor y salir para que se respeten nuestros derechos y no nos consideren un pueblo invisible", agregó.
Niños de padres arrestados en las recientes redadas en Van Nuys acamparán en el lugar donde iniciará la primera marcha, según Oswaldo Cabrera, de la Coalición Latinomericana Internacional.
Delia Herrera, del Centro de Trabajo de Costura, señaló por su parte que la mayoría de los trabajadores de esta actividad saldrá mañana jueves a marchar en busca no sólo de una "reforma migratoria integral", sino para luchar por los derechos de los trabajadores.
"Es importante porque es el día internacional del trabajo y como trabajadores reconocemos que no es sólo cuestión de inmigración, sino de derechos de los trabajadores alrededor del mundo", acotó Herrera. "Saldremos a marchar porque creemos que el cambio es posible y para decirle al mundo que no nos intimidan y que la lucha continúa".








