Miles de personas se han echado a las calles en varias ciudades del estado para pedir que esa medida no entre en efecto. (FOTO: AP/Jeff Gritchen -Long Beach Press-Telegram)
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Las protestas y concentraciones de homosexuales y residentes que apoyan el matrimonio entre parejas del mismo sexo han ido cobrando cada vez más fuerza desde que el pasado martes el 52.5% de los electores de California aprobó la Proposición 8.

Desde entonces, miles de personas se han echado a las calles en varias ciudades del estado para pedir que esa medida no entre en efecto y puedan seguir celebrándose matrimonios sin distinción del sexo de los contrayentes.

Las protestas se han extendido incluso fuera del estado. Las puertas del hotel Renaissance Chicago, en Illinois, esperan esta tarde la llegada de opositores locales contra la Proposición 8 aprobada en California, mientras que otros tantos se manifestaron ayer frente al templo que la Iglesia de Jesucristo de Los Santos de los Últimos Días tiene en Salt Lake City, Utah.

Detractores de la proposición critican que esta Iglesia haya contribuido a financiar una buena parte de la campaña del Sí a la 8 cuando "sólo un 2% de los residentes de California son mormones", dijo Leo Villarreal, un maestro gay que enseña en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD).

"Hicieron una campaña de intimidación, para crear miedo entre la gente, porque esta proposición nunca se trató sobre los niños, ni se les iba a enseñar la homosexualidad en las escuelas", agregó.

Según reportó AP, el representante de la congregación mormona, Kim Farah, calificó de "inquietantes" las protestas realizadas frente al templo, manifestando que están en su derecho de "hablar en unas elecciones libres" al mostrar su apoyo a la Proposición 8.

"Las iglesias están en su derecho de expresar sus valores para tratar de convencer a la gente que defienda sus creencias", dijo a La Opinión Evan Gerstmann, director del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Loyola Marymount de Los Ángeles.