La admiración por Barack Obama trasciende al ámbito de otras expresiones públicas, como en este mural pintado cerca del 2700 S. Figueroa. (FOTO: Aurelia Ventura/La Opinión)
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También están William Daley, ex secretario de Comercio de Clinton y también de Chicago, así como la gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, entre otros.

Emanuel es una figura para muchos efectiva, aunque a veces controversial y partidista. Tras el fracaso de la reforma migratoria integral en el Senado, muchos activistas pro inmigrantes lo responsabilizaron, entre otras figuras del liderazgo cameral demócrata, de no impulsar el tema migratorio en la Cámara Baja en medio de la atmósfera prevaleciente por temor a afectar la reelección de demócratas electos en 2006, en distritos de tendencia conservadora, que ganaron prometiendo mano dura en ese frente.

El martes los demócratas ampliaron su mayoría en la Cámara Baja y una vez más hay varios de tendencia moderada y conservadora.

Una fuente que prefirió el anonimato dijo a La Opinión que "los demócratas le temen a la inmigración y el hecho de que tengamos un presidente y un Congreso demócratas no quiere decir que vamos a tener una reforma [migratoria]".

"Emanuel tiene sus dudas [sobre cuándo podría avanzar esa reforma]. Sí es preocupante, pero refuerza el mensaje que tenemos que enviar de que la comunidad y los líderes latinos tienen que estar atentos para asegurarse de que la agenda latina no quede de lado", agregó la fuente.

Y por eso es importante, afirmó, que los latinos hayan tenido una participación tan activa en los comicios del martes dando un voto de confianza a Obama.

Ahora se esperan los resultados.

Una semana antes de ser electo presidente, Obama dijo a La Opinión que no cree que la crisis económica entorpezca sus planes de al menos arrancar, en su primer año como presidente, el proceso para buscar una reforma migratoria.