Soldados libaneses y funcionarios civiles al recogen ayer restos del Boeing 737. efe
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Jalde, Líbano/EFE — Equipos de rescate buscaban ayer en aguas del Mediterráneo cercanas a este puerto del sur de Beirut y en otros sectores de la costa a posibles supervivientes del accidente aéreo que sufrió un avión comercial etíope, con 90 personas a bordo.

El avión, un Boeing 737-800, estaba alquilado por Ethiopian Airlines a la empresa CIT Aerospace, con sede en Nueva York, e hizo el vuelo regular Adis Abeba-Beirut el domingo con la intención de regresar ayer a la capital etíope. Sin embargo, a poco de despegar del Aeropuerto Internacional de Beirut se perdió el rastro en el radar y se estrelló en el mar, a la altura de la localidad de Naame, a unos 18 kilómetros al sur de Beirut, al parecer a causa del mal tiempo que prevalece en el país.

Advertidas las autoridades, se movilizaron inmediatamente y pusieron un dispositivo en marcha para tratar de ubicar la aeronave y encontrar eventuales sobrevivientes, así como las cajas negras del avión para conocer las causas del accidente.

El ministro de Defensa, Elias Murr, al igual que todos los responsables libaneses, descartó que el accidente haya sido provocado por una explosión a bordo del avión, y lo atribuyó a las malas condiciones atmosféricas. También aseguró que los pasajeros eran 90, incluidos 54 libaneses, 20 etíopes y tres franceses. Hasta media tarde de ayer, los cadáveres rescatados ascendían a 21, según fuentes militares.