Moscú/EFE — El consorcio estatal ruso Atomstroyexport aseguró ayer a las autoridades iraníes que la construcción de la primera central nuclear de Irán (Bushehr) se encuentra en su fase final.

“La construcción de la central de Bushehr ha entrado en su fase final”, señaló Dan Belenky, presidente de Atomstroyexport, que construye la planta a orillas del golfo Pérsico, según las agencias rusas.

Belenky viajó a Teherán para tranquilizar a los representantes de la Organización de la Energía Atómica iraní de que la corporación rusa cumplirá con los acuerdos.

Atomstroyexport se encuentra ahora en la fase de pruebas hidráulicas, tras lo que seguirá el rodaje del reactor, una última revisión de equipos y, finalmente, el suministro del combustible nuclear, añadió el funcionario.

El ministro de Energía ruso, Serguéi Shmatkó, anunció que la central, de 1,000 megavatios de potencia, ya no entrará en funcionamiento este año.

Seguidamente, las autoridades iraníes advirtieron a Rusia de que los continuos retrasos en Bushehr están alimentando la desconfianza entre ambos países.

Las obras de construcción de la planta, que expertos rusos construyen con el beneplácito del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), se han visto salpicadas en los últimos años por numerosos retrasos, debido a los impagos iraníes y las suspicacias entre las Cancillerías occidentales de que el programa nuclear iraní incluye una vertiente militar. Moscú y Teherán, que firmaron en 2002 el contrato para la construcción de la planta, suscribieron a principios de 2005 un protocolo adicional sobre la devolución a Rusia del combustible nuclear utilizado en la central atómica.

Ante los recelos occidentales, Rusia ha mantenido siempre que “la parte iraní ha dado garantías escritas adicionales de que el combustible será empleado exclusivamente en la central eléctrica nuclear de Bushehr”.