EE.UU. se está planteando el envío de un importante refuerzo en Afganistán. (Foto: AP)
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Kabul/EFE — Diez civiles murieron ayer y 13 resultaron heridos en un ataque suicida en la provincia meridional afgana de Uruzgán, informó una fuente oficial. El objetivo del suicida era un convoy de la policía y el ejército afganos en el distrito de Dehrawod aunque todas las víctimas fueron civiles, incluidos dos niños que murieron en el atentado, dijo el portavoz policial, Musa Khan.

Según la fuente, el atacante fue interceptado por las fuerzas de seguridad, que le dispararon pero no consiguieron evitar que detonara su carga explosiva. Además, dos soldados estadounidenses murieron ayer en una explosión registrada en una base militar de EEUU en la provincia meridional de Zabul, según un portavoz de la OTAN.

El subjefe de la Policía provincial, Gholam Jailani Farahi, aseguró que fue un suicida a bordo de un vehículo el que atacó la base del distrito de Shah Joy en Zabul, pero no pudo confirmar si había causado bajas. En su página web, la insurgencia talibán dijo que fue la acción de un suicida y que éste causó la muerte de 22 soldados rumanos.

Los ataques ocurrieron poco después de la jura de Hamid Karzai para un segundo mandato como presidente de Afganistán, en la que volvió a ofrecer “reconciliación” a los talibanes que no tengan vínculos “directos” con el terrorismo internacional.

Karzai también se comprometió a conseguir que, en los próximos años, sean el Ejército y la Policía afganos los que tengan el control de la seguridad en las provincias afganas, con una reducción “gradual” del papel de las fuerzas internacionales destacadas en el país.

EE.UU. se está planteando el envío de un importante refuerzo para su contingente en Afganistán, que con 68,000 soldados lleva el peso principal del esfuerzo contra la insurgencia.