Soldados del ejército afgano montan guardia junto a una casa de huéspedes de Naciones Unidas que fue atacada por talibanes en Kabul dejando muertos y heridos. (Foto: EFE)
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KABUL/servicio noticioso — Un día después de un ataque del Talibán en una casa de huéspedes en el que murieron varios integrantes del personal de la ONU en Afganistán, los trabajadores del organismo internacional tenían el jueves órdenes de permanecer a resguardo mientras se evaluaba su misión en la nación afectada por la guerra.

El ataque subrayó los riesgos que enfrentan los funcionarios de la ONU y los afganos al organizar una segunda ronda electoral presidencial, después de una votación llena de irregularidades realizada el 20 de agosto. También recordó el gran reto que enfrenta Estados Unidos y el ejército internacional que dirige en su intento por frenar la insurgencia del Talibán.

La OTAN dijo que murieron dos integrantes de su operación militar en el sur de Afganistán en un ataque de coche bomba en el sur del país, una de las víctimas era estadounidense.

El ataque en la casa de huéspedes acabó con la vida de cinco integrantes extranjeros de la ONU y tres afganos. Demostró también la facilidad con la que los milicianos talibanes pueden afectar la relativa seguridad de Kabul. Un vocero del Talibán dijo que el ataque buscaba trastornar la segunda vuelta electoral del 7 de noviembre. El objetivo era un hotel pequeño donde se aloja la mayor concentración del personal de la ONU que colabora en la elección presidencial. Al menos nueve integrantes de Naciones Unidas que sobrevivieron al ataque de dos horas en la casa de huéspedes serán llevados a Dubai en los Emiratos Arabes Unidos, dijo el vocero de la ONU, Aleem Siddique.

La ONU ha ordenado a sus empleados que permanezcan sin salir a la calle y que sus movimientos sean restringidos, dijo ayer Siddique, aunque evitó dar otros detalles por motivos de seguridad.