Bangkok/EFE
— El abogado del presunto traficante de armas de origen ruso Viktor Bout, conocido como el “Mercader de la Muerte”, afirmóayer que su cliente no tendrá un juicio justo si es extraditado a Estados Unidos.
Durante una vista en el Tribunal de lo Penal de Bangkok, ciudad en que Bout fue detenido el pasado marzo, Chamroen Panompakakorn, puso como ejemplo el caso del supuesto terrorista indonesio Hambali, acusado de haber organizado varios atentados cometidos por el grupo radical Yemaa Islamiya.
Hambali, cuyo nombre real es Riduan Isamuddin, fue arrestado en Tailandia en 2003 y entregado a las autoridades estadounidenses, que desde entonces le retienen en la base militar de Guantánamo (Cuba) y se niegan a devolverlo a Indonesia.
La justicia tailandesa continúa con su proceso para determinar si Bout debe o no ser extraditado a Estados Unidos, que le acusa de delitos de terrorismo.
De ser finalmente entregado a Estados Unidos, el sospechoso se enfrentar a una condena máxima de cadena perpetua por “conspiración para dar apoyo material a una organización terrorista extranjera" por haber supuestamente gestionado la venta de lanzacohetes y misiles a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
La defensa insiste en que el juicio es operación política del Gobierno colombiano para debilitar a la guerrilla y afirma que Washington no tiene competencias sobre las actividades de Bout en otro país.
Inicialmente, iba a ser juzgado en Tailandia por un delito de apoyo al terrorismo, castigado con un máximo de diez años de cárcel, pero la Fiscalía tailandesa retiró la acusación por falta de pruebas.
Bangkok/EFE
Durante una vista en el Tribunal de lo Penal de Bangkok, ciudad en que Bout fue detenido el pasado marzo, Chamroen Panompakakorn, puso como ejemplo el caso del supuesto terrorista indonesio Hambali, acusado de haber organizado varios atentados cometidos por el grupo radical Yemaa Islamiya.
Hambali, cuyo nombre real es Riduan Isamuddin, fue arrestado en Tailandia en 2003 y entregado a las autoridades estadounidenses, que desde entonces le retienen en la base militar de Guantánamo (Cuba) y se niegan a devolverlo a Indonesia.
La justicia tailandesa continúa con su proceso para determinar si Bout debe o no ser extraditado a Estados Unidos, que le acusa de delitos de terrorismo.
De ser finalmente entregado a Estados Unidos, el sospechoso se enfrentar a una condena máxima de cadena perpetua por “conspiración para dar apoyo material a una organización terrorista extranjera" por haber supuestamente gestionado la venta de lanzacohetes y misiles a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
La defensa insiste en que el juicio es operación política del Gobierno colombiano para debilitar a la guerrilla y afirma que Washington no tiene competencias sobre las actividades de Bout en otro país.
Inicialmente, iba a ser juzgado en Tailandia por un delito de apoyo al terrorismo, castigado con un máximo de diez años de cárcel, pero la Fiscalía tailandesa retiró la acusación por falta de pruebas.