Policías arrestan a presuntos ladrones en las calles de Lima. edlp
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Lima — La delincuencia en Perú parece crecer a la par con la bonanza económica. La violencia es cada vez mayor. La vida no vale nada.

Y así lo sienten los peruanos.

A sus 3 años, Romina Cornejo abre sus ojitos y mira al techo. La mayor parte del tiempo los médicos la tienen dormida y los pocos momentos en que despierta derrama lágrimas que parecen ocupar el lugar de aquellas palabras que sus labios no pueden emitir. No puede mover sus brazos ni piernas. No puede siquiera respirar por sus propios medios. Nunca podrá dejar la cama de un hospital y ese techo será lo único que verá el resto de su vida. Hace unas semanas, unos delincuentes siguieron a su abuelo de una casa de cambios. En plena carretera, les cerraron el paso y le dispararon. Hoy está cuadripléjica.

Esteban Cano Mauricio quería a su tío Fredy Lopez Arcadio, por eso no dudó en defenderlos cuando una banda de maleantes ingresó a su domicilio donde funcionaba también su taller de confecciones. Para los ladrones, Esteban era apenas un obstáculo. Lo mataron.

Vamos a volar tu casa- le dijeron a Pablo Lima. La voz al otro lado de la línea telefónica le pedía 10 mil dólares para "proteger" el restaurante que al cocinero le costo 15 años de sacrificio y ahorro. No había hecho caso a una llamada anterior y dispararon contra su negocio. La próxima tiraremos una granada –le aseguraron.

En una ultima encuesta realizada en la ciudad de Lima por la Universidad Católica, 91 por ciento de los entrevistados califico la capital peruana como una ciudad insegura o muy insegura. El 28 por ciento aseguró haber sido víctima de un delito durante el último año.