Los boricuas se lanzaron a las calles para protestar contra la política del gobierno que amenaza condespidos masivos. Abajo, una vista de la masiva manifestación. Foto: EFE.
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San Juan/EFE — Sindicatos y grupos sociales pidieron ayer en una de las manifestaciones más importantes que se recuerdan en la reciente historia de Puerto Rico el cese del plan de despidos del Gobierno y un giro en la política del Ejecutivo de Luis Fortuño.

Miles de manifestantes pertenecientes a sindicatos, profesores de escuela, camioneros, artistas, representantes religiosos y la oposición se unieron en la denominada coalición “Todo Puerto Rico por Puerto Rico” para formar parte de la Asamblea Nacional del Pueblo que marchó ante el Capitolio, la sede del Legislativo.

El obispo metodista Juan Vera, portavoz de la coalición, dijo tras concluir la marcha que según las estimaciones de la Policía asistieron a la manifestación cerca de 100,000 personas, cifra hasta ahora inédita en el país caribeño para un acto de este tipo.

Vera destacó que se superaron todas las expectativas y que el esfuerzo sirvió para que Fortuño, del Partido Nuevo Progresista (PNP), haya accedido a reunirse con representantes de la coalición la próxima semana para analizar, conjuntamente, la situación por la que atraviesa el país.

El apoyo a la manifestación fue rotundo en cuanto a representación sindical, a la que hay que sumar la oposición en bloque e incluso la Iglesia Católica, que a través de la Conferencia Episcopal emitió un comunicado en el que se solidarizó con quienes perdieron sus empleos.

La marcha contó en sus primeras filas con la presencia del presidente del opositor Partido Popular Democrático (PDP), Héctor Ferrer, y del secretario general del Partido Independentista (PIP), Juan Dalmau, unidos contra el plan de despidos que ampara la Ley número 7 del 9 de marzo de 2009.