LIMA/AP — El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, inició el lunes conversaciones con jefes nativos en busca de una solución a las protestas indígenas en la selva amazónica, en un primer acercamiento entre el gobierno y los aborígenes, tras el violento enfrentamiento en que murieron 24 policías y 9 civiles.
Simon viajó el lunes a la selva central, a la localidad de Mazamari, para reunirse con los “apus” o líderes de las comunidades amazónicas. Antes de partir, aseguró que el gobierno iba “con buena voluntad” y que su misión es “ponerle punto final a una situación que nunca debió darse”.
Los nativos amazónicos exigen la derogatoria de decretos legislativos, que afirman, permitirán la venta de sus territorios ancestrales a multinacionales petroleras y gasíferas. El congreso suspendió el miércoles indefinidamente la vigencia de los decretos mientras se resuelve el conflicto.
La emisora Radioprogramas reportó que en su primer encuentro con los apus, Simon pidió perdón por su responsabilidad en las muertes ocurridas, y dejó abierta la posibilidad de presentar su renuncia al presidente Alan García luego de que se restablezca la paz.
“Tengo que resolver los problemas con los hermanos amazónicos, conducir el país a la paz, luego de eso no tendré problemas en decirle al Presidente de la República: hemos cumplido, y pondremos nuestro cargo a disposición”, declaró Simon según la emisora.
En las conversaciones en Mazamari, 280 kilómetros al este de Lima, también participaron los ministros de Agricultura, Carlos Leyton, del Ambiente, Antonio Brack, y de Salud, Oscar Ugarte.
En esa región los nativos mantenían tomada desde hace dos días la carretera que une Lima con la selva central, y habían cortado el tránsito de todo vehículo, informó el presidente regional de Junín, Vladimiro Huaroc.








