Caracas/EFE — La fuerte sequía registrada en Venezuela durante la estación de lluvias obligó al Gobierno a establecer un racionamiento de agua que afectará a las principales ciudades y poblaciones del país. La escasez de precipitaciones en los seis meses de la época de lluvias, mayo a octubre, se debió al síndrome climático de “El Niño”, que produce el recalentamiento de las aguas suramericanas y una grave modificación del patrón pluviométrico, según expertos ambientalistas.

No está claro todavía cómo funcionará el racionamiento, aunque se piensa que combinará cortes en el suministro de hasta 48 horas con un sistema de rotación por barrios y urbanizaciones de manera que nunca una ciudad quede totalmente sin el servicio. Las autoridades han señalado que el racionamiento podría extenderse hasta mayo de 2010, que es cuando teóricamente vuelve a entrar la estación lluviosa.

Sin embargo, dirigentes de oposición afirman que siendo cierto que las lluvias han sido escasas, no es menos cierto que el Gobierno no ha sido previsor ni ha desarrollado una política hidráulica que haga menos vulnerable al país de fenómenos como al actual, teniendo en cuenta que no es la primera vez que ocurre.

Dos miembros de la Guardia Nacional venezolana fueron asesinados ayer cerca de la frontera con Colombia en una acción perpetrada por individuos que se desplazaban, según testigos, en motos de alta cilindrada.

El atentado se produjo en un puesto de control móvil situado en El Palotal, cerca de la localidad de Ureña, a pocos metros de la línea que marca la frontera entre Venezuela y Colombia.

De acuerdo con versiones de los medios, cuatro individuos que se movilizaban en motos se acercaron hasta el puesto de la GN y sin mediar ningún contacto dispararon en repetidas ocasiones contra los militares.