Jonacatepec, México — A Luz María Mendoza la conocen en Jonacatepec, México, como la viuda de las Torres Gemelas, y es por esa tragedia que por segundo año organiza el recibimiento de La Antorcha Guadalupana en su ciudad.
“Le debo mucho a la Virgen, a Dios y a Tepeyac”, aseguró ayer Mendoza durante el recibimiento de los 75 corredores que trajeron la antorcha y las imágenes desde Cuautla, Morelos, hasta la Iglesia de San Agustín en Jonacatepec.
Con tres hijos, reponerse a la pérdida de su esposo, Juan Ortega, que falleció en la tragedia del 11 de Septiembre de 2001, no fue fácil, pero Luz María dice que fue en ese momento cuando más se aferró a la Virgen de Guadalupe.
Su esposo salió de Jonacatepec en enero del 2001, con la idea de trabajar por un par de años y ahorrar para las universidades de sus tres hijos, pero según Luz María, nunca lo sintió lejos, todas las noches hablaban por teléfono.
Ella recuerda la última conversación que tuvo con su esposo con claridad, fue la noche antes de su muerte, pero una vez colgó, nunca volvió a saber de él.
Ortega duró desaparecido por meses antes de que Luz María lo diera por muerto.
Pero a pesar de que el dolor no ha sanado, su vida y la de sus tres hijo, sí tomó un giro para bien.
Después de ir a Nueva York más de 20 veces, con la esperanza de encontrarlo sin éxito, empezó la lucha por un reconocimiento de los derechos de sus hijos. Y en el 2004 Luz María recibió una indemnización por parte del restaurante dónde trabajaba su esposo, “Windows on the World”, y otra, por parte del gobierno.








