MÉXICO, D.F.— Raúl Grajeda, ex secretario de Seguridad Pública de Chihuahua, el estado más violento del país, dice tener una lista de políticos involucrados en el negocio del narcotráfico, la cual prefiere guardarse para negociar el secuestro de un amigo y colaborador.
A decir de una carta que envió al presidente Felipe Calderón en esa red del crimen organizado hay personajes de la vida pública en funciones y retirados; senadores y ex gobernadores; políticos de todos los partidos y empresarios.
"Contamos con información que, en su momento, al ser dada a conocer, pondrá al descubierto un mar de corrupción, desde el Senado hasta niveles municipales, información inédita hasta el momento", manifestó Grajeda quien fue funcionario en el estado norteño entre 2005 y 2007.
Entre 1998 y 2001 fue director de la policía municipal de la capital del estado, durante el período de alcalde del ahora gobernador José Reyes Baeza.
Actualmente, Grajeda dirige la empresa Consultoría en Inteligencia Policial (CIPOL) y su más reciente cliente fue el gobierno de Aguascalientes.
Por esa experiencia, culpa del secuestro de su colaborador en sistemas tecnológicos Román Madrid, de 30 años, a la Policía Municipal de Aguascalientes, ocurrido el 12 de septiembre de 2008.
Grajeda narra en entrevista que al no tener respuesta de las autoridades sobre el rapto, su propia compañía realizó las investigaciones que lo llevaron a la conclusión que el autor fue Jorge Nieves, policía local y miembro de un cartel delictivo que a la par trabaja como escolta de un funcionario del estado de Aguascalientes y es testigo protegido de las autoridades federales.
Posteriormente, en agosto pasado, Grajeda fue detenido con una orden de presentación ante la Subsecretaría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO, pero con un recurso legal (amparo) logró la auto judicial.






