George Durán prepara una suculenta ensalada en su cocina en Queens.
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Nueva York — El triunfo de la gastronomía hispana radica en la gran herencia de sabores e ingredientes que se fusionaron de diferentes culturas provenientes no sólo de los conquistadores, sino de grupos de inmigrantes que buscaron un futuro mejor en Latinoamérica.

Si hablamos de una raza mestiza porque no podemos hablar de una gastronomía mestiza.

El ejemplo más interesante se vive actualmente con el éxito de la cocina peruana, la cual ocupa el tercer lugar a nivel internacional después de la gastronomía francesa y mexicana.

Las recetas más apetitosas del Perú tienen su origen en diferentes culturas como la española, japonesa, china, árabe, sin olvidar la base culinaria de los incas.

Igual influencia extranjera se aprecia en la formación de la gastronomía del resto de los países hispanos, influencia que repercute en los fogones de chefs jóvenes que han dado pie a nuevos conceptos en el mundo culinario como Novo Latino y Novo Andino, que mezclan las técnicas francesas e italianas con ingredientes y sabores hispanos.

El número de establecimientos que se han apuntado en Estados Unidos y Europa a la moda Novo Latino es extensa y de innegable calidad. También el negocio del entretenimiento tiene su espacio para el talento hispano, gracias a programas sobre cocina por televisión como los que animan la puertorriqueña Daisy Martínez, la colombiana Ingrid Hoffmann, el español José Andrés y el venezolano George Durán, entre otros.

EL DIARIO/LA PRENSA habló con el chef George Durán, quien lleva esa mezcla de razas en su sangre: venezolana, libanesa y armenia.

“Los ingredientes hispanos como el tomatillo, chile poblano, harina de maíz, se consiguen cada vez más en supermercados y abastos de Nueva York. Viajo por todo Estados Unidos y veo que cada vez más hay productos hispanos. El plátano, la parchita (maracuyá o chinola) y otros alimentos se puede comprar en cada estado de esta nación”, expresó Durán.