SACRAMENTO.— A los fumadores cada día parecen cerrárseles más puertas en California.
Pero para Raúl Preciado de 52 años, un desempleado de Los Ángeles, quien confiesa fumarse sólo una cajetilla por semana, está bien que se impongan más restricciones para fumar en áreas públicas.
"Vamos a tener que fumar a escondidas o de plano ya no hacerlo porque nadie quiere pagar multas", dice Preciado quien fuma desde los 15 años.
El pleno del Senado aprobó ayer un proyecto de ley que de aprobarse por el gobernador Arnold Schwarzenegger impediría fumar en los parques y playas estatales.
Si la medida se convierte en ley, California sería el estado con más prohibiciones contra los fumadores en la nación.
La medida SB4 de la senadora demócrata de Long Beach, Jenny Oropeza, impondría multas de $100 a quienes fumen en los parques y playas estatales a partir del 1 de enero de 2011.
Para Oropeza, sobreviviente de cáncer, no fue fácil lograr que los legisladores le aprobaran su medida. Le llevó casi cuatro años conseguir sus votos.
"Estoy muy agradecida con ambos partidos por apoyar este esfuerzo para librar a nuestras playas de una de las más grandes fuentes de contaminación y parar los incendios en los parques estatales causados por las colillas de los cigarros", dijo Oropeza.
Entre las razones que la llevaron a proponer este proyecto de ley estuvo el cuidado al medio ambiente. La Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) determinó que las colillas de los cigarros son la causa más frecuente de desperdicios encontrados en las especies marinas en el país. Estas interfieren con su capacidad para comer y digerir la comida. El 38% de los desperdicios encontrados en las costas de California son relacionados con el cigarro. Además no son biodegradables.







