El Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW) lanzó una campaña para denunciar el acoso sexual en los campos agrícolas de California y, en concreto, el ocurrido en los Viñedos Giumarra.

La campaña del mayor sindicato agrícola se ha puesto en marcha a raíz del caso de una joven trabajadora hispana que sufrió acoso continuado por parte de otro empleado y por considerar que es algo que se produce con frecuencia.

Cuando la familia y un compañero de la joven denunciaron el caso, todos fueron despedidos.

"Sabemos que este tipo de casos es muy común pero, desafortunadamente, por cultura o por temor al marido o a lo que dirán otras personas, no sale a la luz", aseguró Armando Elenes, vicepresidente nacional de UFW.

"Además, se trata de una familia de indígenas y quieren aprovecharse de eso", recalcó Elenes al explicar que la joven, sus padres y su hermano pertenecen a la tribu Purépecha de Michoacán, México.

En julio 2007, la joven denunció el hecho ante sus padres por lo que su madre, un hermano y otro compañero de trabajo, todos pertenecientes a la misma cuadrilla de la joven, presentaron el caso ante la administración de Viñedos Giumarra.

"Y tras denunciar el acoso (ante la administración de la empresa) todos fueron despedidos", afirmó el dirigente sindical.

Se trata de una situación muy difícil para la familia que ha afrontado con integridad el acoso y posterior despido, dijo Elenes.

"Hay que reconocer el valor que tuvo la joven al denunciar el caso y hablarlo", sostuvo.

UFW elevó la denuncia ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades de Empleo (EEOC). "Tomó dos años para que la agencia lo procesara", destacó el sindicalista.