Jóvenes y adultos muestran su desaprobación al plan. (FOTO: Suministrada)
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Las autoridades escolares reconocen que llegar tarde a clase o faltar demasiado a la escuela es uno de los síntomas que derivan en que el alumno acabe abandonando definitivamente los estudios.

Hasta ahora, las regulaciones del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) permiten que la policía de este organismo multe a aquellos estudiantes que se encuentran en la calle en lugar del salón de clases durante horas lectivas, pero una propuesta de la miembro Tamar Galatzan busca que además se apliquen las sanciones también a aquellos que, estando dentro de la escuela, no están en el aula. La propuesta, que será discutida por la Junta Escolar de LAUSD en un par de semanas, se ha ganado la oposición de muchos padres, estudiantes y hasta de algunos miembros de la junta, incluyendo su presidenta, Mónica García.

"No estamos de acuerdo con esa póliza porque creemos que lo que sucede dentro de la escuela tiene que resolverse con disciplina en la escuela", dijo Luis Sánchez, jefe de personal de García. "Somos nosotros los que debemos tomar el papel de lo que pase en clase y en las escuelas, no ser parte de que muchos jóvenes se enfrenten al sistema de justicia de esa forma".

Quienes resultan multados por no estar en clase pueden recibir una multa de hasta 250 dólares y quienes acumulan faltas sucesivas están exigidos a presentarse a corte con sus padres.

Natasha Harrel ya sabe lo que es pasar por eso, luego de que su hijo, quien cursa el grado 11 en Watts, acumula varias multas. "El juez ha dicho que no podrá obtener su licencia de manejar hasta que pague todas las multas, que son casi como 1,000 dólares", dijo esta madre. "Y yo no estoy en condiciones de pagarlas, porque soy madre soltera y apenas alcanzo para la renta".