Activistas de todo California sólo tienen unas semanas para encontrar una solución fiscal para mantener abiertos los 100 parques estatales en peligro de cerrar. Después del Día del Trabajo, el Departamento de Parques y Recreación anunciará cuáles parques estarán condenados y cuáles encontrarán salvación.
"No hay manera de evitar los cierres; definitivamente van a ocurrir", dijo Jerry Emory, director de comunicaciones de la Fundación de los Parques Estatales de California. "A corto plazo, tenemos que buscar amigos en el sector privado para que nos ayuden a mantener abiertos los parques. A largo plazo, tenemos que crear una fuente permanente y segura (de fondos), pero eso no pasará en esta atmósfera política actual".
Según Emory, para seleccionar los parques que cerrarán, el Departamento de Parques y Recreación se está cuestionando cuáles generan ingresos, cuáles son físicamente imposibles de cerrar y cuáles tienen apoyo local. El cierre de parques es otra de las medidas adoptadas por el gobernador Arnold Schwarzenegger para ajustar un déficit fiscal de California de más de $2,600 millones.
Pero muchas organizaciones y activistas a través de todo el estado opinan que es importante mantener los parques, especialmente durante la recesión. "Mucha gente están viajando localmente en esta economía, y acá significa que van a los parques", explicó Jim Metropulos, defensor de parques para el Club Sierra. "Son una de las pocas cosas que la gente de bajos ingresos puede disfrutar", añadió Raúl Macías, un activista de Los Ángeles. "Es un abuso más en contra de las minorías. En muchas comunidades, aparte de los parques, no hay a dónde ir. No podemos ir al cine, ni a los casinos, ni a Disneylandia. Lo que tenemos son algunos ríos, lagos y montañas".









