Si no se llevan a cabo proyectos de infraestructura hidrológica urgentes, en dos años el condado de Los Ángeles podría quedarse sin agua potable.
Así lo advirtió Alberto Robles, director del Distrito de Reabastecimiento de Agua del Sur de California (WRD) al presentar ayer un informe sobre la situación del vital líquido en las cuencas Central y West Coast que abastecen un área de 420 millas cuadradas que conforma el perímetro de Los Ángeles, Whittier, Long Beach, Torrance e Inglewood.
"La situación del agua en el condado de Los Ángeles y en general en California no está bien", dijo.
Y es que las reservas subterráneas que captan esas dos cuencas, las cuales abastecen agua a 43 ciudades de esa área, han estado disminuyendo considerablemente durante los últimos tres años.
"Por primera vez en los 50 años de historia del Distrito, desde hace tres años no hemos podido reemplazar el agua subterránea y esta situación no puede continuar por más tiempo", insistió el director del WRD. "Es decir, se están acabando las reservas de agua y si no se realizan estos proyectos no vamos a poder continuar, si sigue la situación igual sólo tenemos agua para dos años".
Se refirió a proyectos hidrológicos que ya están en papel, pero que requieren de aprobación y recursos para llevarlos a cabo.
Hace un par de semanas la Legislatura de California anunció una serie de audiencias públicas que conduzcan a la producción de un paquete de leyes para crear un sistema de agua más confiable en el estado, así como para tratar de restaurar el delta de los ríos Sacramento y San Joaquín, de donde sale gran parte del agua que va al sur del estado y el Valle Central.







