Cada año, April Morones va a la esquina de los bulevares Whittier y Garfield a comprar fuegos artificiales para sus dos hijos, Francisco y Daniel, y aunque este 4 de julio el presupuesto familiar está un poco más ajustado, no fue impedimento para que comprara las tradicionales luces y pólvora de colores.
"Es una tradición familiar. Yo compro la pólvora porque a mis hijos les gusta y yo disfruto viéndolos a ellos y compartiendo esos momentos", dijo April, quien subraya que ella y su esposo siempre están presentes cuando los niños de 11 y 7 años de edad juegan con la pólvora para asegurarse tomen precauciones.
En años anteriores, April ha designado 100 dólares del presupuesto familiar para comprar juegos pirotécnicos. Este año sólo gastó 60 dólares.
"Hay que cuidar un poco más el dinero porque todo está más caro y hay menos trabajo", agregó la joven madre.
Para Virgie Carrillo los fuegos artificiales forman parte de las celebraciones familiares del 4 de julio y ella disfruta comprando estos enseres para sus nietos.
"Cuando mis hijos estaban pequeños yo les compraba fuegos artificiales. Ahora le compro a mis nietos", dijo Virgie, quien confesó que su juego preferido es una pequeña tanqueta militar que dispara luces y centellas.
Uno de los nietos que la acompañó a comprar los cohetes, Justin, de 9 años, dijo que su pólvora preferida son unas bolitas de colores que al encenderse esparcen humo de diferentes colores.
En la ciudad de Montebello se permite la venta de juegos pirotécnicos. Las asociaciones que los venden como Kiwanis y la Asociación de Ciudades Hermanas Commerce-Aguas Calientes, México, ocupan la ganancia de las ventas en proyectos de ayuda de beneficiencia.
Robert Chaffino, presidente de Kiwanis de Montebello, aseguró que las ganancias de la venta de los juegos pirotécnicos se utiliza en becas para estudiantes sobresalientes de esta ciudad.
"Esta es la actividad más grande que realizamos para recaudar fondos. De aquí sale el dinero para las becas y para cualquier otra actividad que llevamos a cabo", declaró Chaffino.
Por su parte, Javier Vázquez, presidente de la Asociación de Ciudades Hermanas Commerce- Aguas Calientes, manifestó que el dinero será designado este año para el orfanato llamado Casa Hogar Luz y Vida.
"Nosotros hacemos actividades para recaudar fondos y llevar ayuda a Aguas Calientes. En el paso hemos donado computadoras, camas y uniformes para los bomberos, hemos construido baños en el orfanato y hemos ayudado también al asilo de ancianos", indicó Vázquez.
La ciudad de Montebello permite la quema de pólvora sólo desde el mediodía hasta las 10 de la noche del 4 de julio. Si alguien viola la normativa municipal puede enfrentar una multa de 500 dólares y/o cargos criminales.
La supervisora Gloria Molina recordó que en la pólvora es prohibida en las zonas no incorporadas del condado de Los Angeles e instó a la población a que disfrutara de los juegos artificiales asistiendo a alguno de los lugares designados en donde profesionales estarán reventando la pólvora.
"Cada año miles de personas, muchos de ellos niños, sufren quemaduras, se quedan ciegos o hasta sufren desfiguraciones por la pólvora. Además, los fuegos artificiales ocasionan incendios que tienen un costo de millones de dólares en pérdidas de propiedades y que cuestan miles de dólares al departamento de seguridad pública", declaró Molina mediante un comunicado oficial.
El Departamento del Sheriff anunció también que tendrá a sus agentes pendientes y agregó que no tolerarán que las personas no cumplan con las reglamentaciones del condado que prohiben los fuegos artificiales, ni las leyes estatales.
De acuerdo con la ordenanza del condado es ilegal guardar, manufacturar, vender, usar o manejar todo tipo de fuegos artificiales en las zonas no incorporadas del Condado de Los Angeles.