A pocas horas de vencerse el plazo de 72 horas que le otorgó la Organización de Estados Americanos (OEA) al presidente designado Roberto Micheletti para que regrese el poder al presidente constitucional Manuel Zelaya y del reporte del primer hombre asesinado a golpes debido, supuestamente, a sus convicciones políticas, los hondureños en Los Angeles se mostraron muy preocupados por el rumbo de Honduras.
Tanto el grupo de quienes apoya el golpe de estado como los que piden el regreso del Presidente Zelaya, dijeron ayer que continuarán realizando vigilias y protestas frente a las instalaciones del consulado de Honduras de Los Ángeles para exigir el regreso de la paz al país centroamericano.
Norma Flores, de la Coalición por la Paz y la Democracia en Honduras, un grupo compuesto también por personas de otros países centroamericanos, dijo a La Opinión que lo que más les preocupa son las violaciones de los derechos humanos a los hondureños, así como la posibilidad de una guerra interna por el surgimiento de escuadrones de la muerte que supuestamente ya comenzaron a operar.
"Yo estoy en constante comunicación con mi familia en Honduras. Mi prima en San Pedro Sula dice que hay muchos disturbios que los medios no están cubriendo", dijo Flores. "Tengo temor de lo que vaya a venir, les temo a los grupos militares que puedan actuar afuera de la ley, que quieran reprimir a la gente que habla sobre las injusticias".
Flores dijo que la situación que atraviesa Honduras es "muy triste" y que como coalición en busca de la paz quiere llamar la atención hacia las violaciones que se están cometiendo.
"Me da miedo que las fuerzas armadas de otros países quieran entrar a Honduras. Eso sería malo para Honduras y para la gente", agregó Flores.





