Un letrero de "Cash for Clunkers" (Dinero por carcachas, ofrecido por el gobierno federal) es desplegado frente a una agencia de autos de Buick, Pontiac, GMC. [Fotos: AP]
1/2

Bert Boeckmann, propietario de Ford Galpin, está felizmente sobrecargado de trabajo estos días.

El pasado martes fue uno de los mejores días en los últimos tiempos, y el fin de semana se presenta prometedor, gracias al plan gubernamental Sistema de Asignación de Reembolso para vehículos (CARS), más conocido como "dinero por su carcacha", que incentiva la compra de un vehículo nuevo considerablemente más eficiente que el anterior.

"Hemos recibido unas 200 llamadas acerca del programa, de las que unas 103 se han materializado en ventas", dice Boeckmann, quien calcula que al ritmo actual, los mil millones con los que cuenta el programa se agotarán en los próximos 30 días.

Aunque el plan impone diversos requisitos, como haber poseído el vehículo por un año, teniéndolo debidamente asegurado por ese tiempo, así como que el carro rinda sólo 18 millas por galón o menos, Boeckmann señala que son muchos los que están consiguiendo un auto nuevo a precio muy descontado a cambio de un pedazo de chatarra.

"La mayoría de los carros que nos han traído no valían más de 200 o 300 dólares", dice el empresario, señalando que, sin embargo, sus propietarios han conseguido los entre 3,500 y 4,500 dólares que ofrece el gobierno, además de los hasta cuatro mil que añade Ford como descuento adicional.

Según datos de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), que administra el programa, hasta primera hora del miércoles, se habían vendido 16,351 autos en todo el país gracias al mismo, a través de los 22,330 concesionarios registrados. En la mayoría de los casos el incentivo empezó a ofrecerse el pasado lunes lo que arroja un promedio diario nacional — no existen todavía datos por estados — de unos ocho mil vehículos vendidos.