Los dos grupos. ‘Legalicen a Los Ángeles, dicen unos. ‘Detengan la inmigración ilegal’, gritan otros. [Foto: Eileen Truax /La Opinión]
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Eileen Truax/  eileen.truax@laopinion.com

La historia se repite una y otra vez en Inland Empire: detienen a una persona sin motivo aparente, verifican sus documentos y la detención termina en deportación.

Así le ocurrió a Jesús Gómez, quien en enero al ir manejando a su casa de regreso del trabajo fue detenido. Tres horas más tarde era llevado a Mexicali; sólo entonces su familia fue notificada de la detención.

La frecuencia con la que se registran estas historias va en aumento. De diciembre de 2008 a finales de junio de 2009 hubo cerca de 30 redadas en Inland Empire, con al menos 50 deportaciones, más otros arrestos con fianzas de hasta 15,000 dólares.

Por esta razón, ayer por la mañana un grupo de cerca de 50 activistas, trabajadores y estudiantes se dio cita frente a las oficinas de inmigración de Riverside, para exigir al gobierno federal un alto a las redadas en tanto se debate en el Congreso una reforma migratoria.

Chris Newman, director legal de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON), calificó las acciones de la Patrulla Fronteriza como inconstitucionales y aseguró que es preciso una reforma legal profunda. "El país cambió, su población cambió, pero la ley no ha cambiado y es tiempo de que lo haga", dijo.

Ángela Sanbrano, presidenta de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC), recordó a propósito del Día de la Independencia que la Constitución protege a todos los habitantes sin importar su situación migratoria o perfil racial.

Jorge Mario Cabrera, portavoz de la Coalición de Los Ángeles para los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA), dijo que es el momento de dar a conocer las historias de quienes han sufrido separación familiar, violación de los derechos humanos y abuso de las autoridades, para presionar y lograr un alto a las redadas.