Frente al consulado de Honduras en Los Angeles, esta vez fueron los grupos favorables al nuevo régimen quienes enarbolaron pancartas y afirmaron su apoyo. Ambos bandos acordaron el repudio a la violencia. [Foto: Jorge Morales /La Opinión]
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Jorge Morales Almada/  jorge.morales@laopinion.com

Hondureños residentes en el área de Los Ángeles que se han manifestado a favor y en contra del golpe de estado ocurrido en su país, tienen al menos una postura en común: que se llegue a una solución pacífica.

Grupos de catrachos que apoyan al presidente depuesto Manuel Zelaya y al presidente designado Roberto Micheletti, reunidos ayer afuera del Consulado de Honduras en Los Ángeles, insistieron en que se debe restaurar el orden constitucional.

"Que se sienten a dialogar y vuelva la paz a Honduras, es lo que pedimos", comentó Leoncio Velásquez, de Hondureños Unidos de Los Ángeles (HULA).

Familiares de Velásquez arribaron la noche del martes a Los Ángeles en un viaje procedente de Tegucigalpa que tenían planeado para vacacionar, y según le contaron, en Honduras se vive tensión.

"Dicen que hay provocaciones, en la Casa de Gobierno se han plantado ambos bandos, la educación se ha parado, hay toque de queda, la gente se mantiene en las casas", dijo el líder de HULA. "Nosotros como hondureños en el extranjero, pedimos la paz en Honduras".

Para el próximo 20 de noviembre en Honduras están programadas elecciones presidenciales y según Velásquez, es ahí donde el pueblo decidirá si desea un presidente de la misma línea que Zelaya o un nuevo gobierno.

"Yo no estoy a favor o en contra de Zelaya o de Micheletti, estoy a favor de la Constitución, a favor de que nuestro país viva en paz", comentó Eric Midence, presidente de Asociación de Hondureños en Oxnard.

"Los hondureños somos los afectados y los que queremos solucionar el problema", agregó. "Si el presidente Zelaya va a regresar, que regrese a terminar su tiempo sin agitar la Constitución, porque no tiene derecho a cambiarla".