Los inmigrantes indocumentados, así como los inmigrantes con menos de cinco años de haber obtenido la residencia permanente podrían quedarse afuera de la reforma de salud que se discute actualmente en el Congreso de Estados Unidos.
Angélica Salas, directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), explicó que aunque la reforma aún se está discutiendo y no hay una propuesta final, ni el Senado ni la Cámara de Representantes contemplan a los inmigrantes indocumentados o inmigrantes legales en sus planteamientos.
"La semana pasada se hablaba de que el Senado iba a quitarle las restricciones a los inmigrantes indocumentados y dejarlo como está actualmente, es decir, que pueden tener acceso a las salas de emergencia y a las clínicas comunitarias que reciben fondos federales, pero no ha sido así", declaró Salas a La Opinión.
La activista manifestó que la coalición de organizaciones comunitarias que impulsan la campaña "Health Care for America NOW", está presionando a la presidenta del Congreso Nancy Pelosi para que incluya a los indocumentados y los inmigrantes legales en la reforma de salud.
De acuerdo con datos del Centro Pew Hispanic, en California hay 2.5 millones de indocumentados y 3.8 millones de residentes permanentes. En Estados Unidos se estima que residen 12 millones de inmigrantes indocumentados y 11 millones de inmigrantes legales.
"Nos preocupa mucho que no incluyan a los inmigrantes indocumentados y que además les quiten los servicios que ya tienen. Esto sería una tragedia", manifestó Salas.
El caucus latino, asíatico y afroamericano está presionando para que los niños que son residentes permanentes sean incluidos en la reforma.
Nancy Berlin, directora ejecutiva de California Partnership, agregó que se está presionando a los congresistas y senadores del estado en Washington para que se incluya a los inmigrantes y para que se ofrezcan planes de salud públicos que sean accesibles a todas las personas.







