El mayor reto para obtener una cuenta correcta de los latinos por el Censo 2010 no estará en ciudades como Los Ángeles, Washington D.C. y Phoenix, sino en los lugares alejados de la frontera sur, en los que los hispanos han estado afincandose mucho desde el último censo.
"Ese es el desafío que tenemos, ese es el problema que tenemos en este censo, porque sabemos que desde el año 2000 donde se ha incrementado la población latina ha sido en esas regiones del país", dijo Arturo Vargas, director de NALEO aludiendo a los estados del sur, Utah, Arkansas, Oklahoma y Tennessee, donde se encuentran las colonias hispanas de más crecimiento en los últimos diez años.
Vargas fue abordado en una rueda de prensa ayer en Los Ángeles en la que se anunció el lanzamiento de la campaña "Ya es hora: Hágase contar", dirigida a promover que los latinos de este país participen activamente en el Censo 2010.
"El problema que tenemos es que [en esos lugares] no se han desarrollado las organizaciones, los líderes comunitarios que sí existen en otras ciudadades", dijo Vargas, que forma parte del Comité de Asesoramiento de la Oficina del Censo.
Los más recientes asentamientos de hispanos están formados esencialmente por grupos de trabajadores cuyas actividades giran en torno a industrias específicas, como el procesamiento y enlatado de productos alimenticios, y aún no han podido diversificarse y desarrollar sus propias expresiones políticas.
Vargas informó que los miembros del Comité de Asesoramiento del Censo están revisando mensualmente las cifras de empleo para cerciorarse que ese esfuerzo de empadronamiento cuenta con suficientes hispanos y personal con capacidad bilingüe en esas regiones.
Pero los retos del Censo en lo que se refiere a los hispanos no paran ahí. Cynthia Valenzuela Dixon, directora de litigios de MALDEF, explicó que la organización se ha estado preparando en los últimos tres años y medio para el venidero esfuerzo de empadronamiento, litigando contra disposiciones antinmigrantes que podrían llevar a que muchos hispanos desconfíen del Censo y opten por no participar en éste.
MALDEF también ha pedido al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que establezca una moratoria de toda acción policial contra inmigrantes desde ahora hasta el el 1º de abril, fecha en que concluye el conteo de población, para permitir que no haya impedimentos que impidan que los sin papeles sean censados.
"La comunidad latina en la región del sureste de Georgia tiene mucho miedo y está muy preocupada. Tienen miedo de salir", expresó la abogada, y lo mismo, apuntó, ocurre en lugares como Escondido, California, Farmers Branch en Texas y Arizona.
Rebecca Blank, subsecretaria del Departamento de Comercio a cargo de asuntos económicos, dijo que el gobierno está haciendo todo lo posible por garantizar un conteo completo de población.
"Vamos a enviar por correo por primera vez un formulario bilingüe inglés-español a las áreas del país donde hay mayor concentración de hispanoparlantes, y esos documentos también estarán disponibles en una gran diversidad de lugares", afirmó. El Censo, agregó, también va a hacer una fuerte campaña de publicidad por todos los medios de comunicación.
"La mayor parte de los fondos destinados a ese fin se dirigirán a la comunidad hispana", aseguró. El Censo, dijo, se apoyará en alrededor de 2,700 grupos y organizaciones a lo largo y ancho del país para difundir el mensaje de los beneficios que se derivan de un conteo bien hecho.