Seis de las diez playas más sucias de California se encuentran en el condado de Los Ángeles y dos en el condado de Orange.
El Muelle de Santa Mónica, Avalon Harbor Beach en la Isla de Catalina, Cabrillo Beach harborside, Colorado Lagoon, y la desembocadura del Río de Los Ángeles en Long Beach y Playa Surfrider en el Arroyo de Malibu, son los sitios más sucios.
Desde Santa Mónica, ecologistas de Heal the Bay se dieron cita ayer para presentar el resultado de un estudio que indica que aunque la calidad de limpieza de las playas ha mejorado en todo el estado, las playas del condado angelino tuvieron la peor condición del agua en cinco años.
La investigación de Heal de Bay tomó muestras de 94 playas a lo largo de la costa del condado de Los Ángeles y otorgó calificaciones de A-F. Basados en los niveles de contaminación bacteriana semanal se encontró que sólo el 70% de las playas recibieron calificaciones de A o B, lo que sólo demuestra una mejoría de 1% de las cifras el año anterior.
Quince de las 94 playas de Los Ángeles recibieron calificaciones de F durante todo el año, y las seis playas mencionadas anterioremente tuvieron la deshonra de estar clasificadas en la lista de las peores playas y de las "playas con contaminación crónica".
"El agua contaminada puede afectar a las personas de muchas formas. Les puede irritar el estómago, puede presentar serias irritaciones de la piel y a veces dan vómitos. Los síntomas pueden no ser siempre inmediatos, sino ocurrir uno o dos días después", señaló Refugio Mata, coordinador para las comunidades de Heal the Bay.







