La región de Los Ángeles-Long Beach-Riverside en el sur de California mantiene los más altos niveles de polución de ozono y de hollín de EEUU, de acuerdo con un reporte dado a conocer por la Asociación Americana del Pulmón.
El informe confirma afirmaciones de organizaciones comunitarias latinas que señalan a Long Beach como uno de los mayores centros de polución causantes del asma infantil.
En el informe, el condado de Los Ángeles recibe una calificación de "F" —equivalente a insuficiente— en contaminación de ozono con un registro de 185 días de alerta amarilla, 55 de alerta roja y 11 de alerta morada durante el año 2008.
Según la Oficina del Medio Ambiente (EPA), una alerta naranja afecta a personas sensibles. Una alerta roja significa que el aire no es saludable, mientras una alerta morada cualifica el aire como "muy insano".
Cuando se respira el ozono, por ser muy corrosivo, daña los bronquios y los alveolos de los pulmones, lo que afecta la eliminación de gases tóxicos del organismo. Una repetida exposición al ozono puede inflamar los tejidos pulmonares y causar infecciones respiratorias, explicó la asociación.
El condado de Riverside presentó 245 días de alerta naranja, 77 de roja y 14 de morada, mientras que el de San Bernardino registró 226 días en alerta naranja, 95 en roja y 24 en morada.
El informe confirma denuncias hechas recientemente por grupos de comunidad latinas, especialmente en Long Beach y Los Ángeles, sobre el aumento de casos de asma infantil entre la población latina de esas ciudades en los últimos cinco años.
Un estudio de la organización no lucrativa Children Now, a principios de año, señaló que los niños latinos del estado presentan el doble de casos de asma que otras minorías.









