Las esperanzas de muchos estudiantes quedarán al menos postergadas si no pueden ingresar este año a la universidad que más querían.[Foto: Ciro Cesar/La Opinión]
1/3

Las universidades públicas de todo el estado se encuentran inmersas en el envío de notificaciones de admisión entre los miles de solicitantes que para el próximo curso esperan comenzar el primer año de carrera. La salvedad está en que este año, a diferencia de cursos pasados, la probabilidad de entrar es mucho menor en los campus que se hayan seleccionado como primera, segunda e incluso tercera opción.

La alta cantidad de solicitudes recibidas, sumado al déficit fiscal que repercute en que el próximo otoño se ofrezcan menos plazas de las esperadas en los salones universitarios, está haciendo que el índice de admisión respecto a las aplicaciones haya descendido de forma notoria.

En el sistema de la Universidad de California (UC), apenas el 72% de quienes buscan comenzar el primer año de carrera en el otoño han recibido o recibirán una oferta de admisión, mientras que el curso pasado esa misma cifra superaba el 75%.

Según datos ofrecidos por la propia entidad, "el número de ofertas de admisión representa un descenso de 1,477" comparado con el otoño de 2008. Para el próximo curso, la universidad espera dar cabida a 66,265 nuevos estudiantes, de los cuales más de 58 mil viven en California, de un total que superan los 80 mil alumnos residentes que han solicitado cupo.

"Ni este año ni el pasado hemos recibido fondos para incrementar la matrícula de estudiantes", explicó Ricardo Vázquez, portavoz de UC. "La Junta de Regentes aprobó en su día disminuir la matrícula en 2,300 estudiantes de primer año, aunque también aprobó aumentar en 500 la matrícula de alumnos que se transfieren de un colegio comunitario", por lo que la "pérdida" de plazas universitarias se sitúa en torno a las 1,800.