La falta de recursos legales no permite que los salvadoreños radicados fuera del país voten en las elecciones, por eso decenas en Los Ángeles realizaron un ejercicio cívico. [Fotos: Ciro Cesar/ La Opinión]
1/5

A don Hernán Orellana no le tembló el pulso para marcar una de las dos banderas que tenía la papeleta de votación en el Parque MacArthur.

La dobló, sonrió y la depositó en la Junta Receptora de Votos.

Sabe que su voto no va a ayudar a ningún candidato a la presidencia de El Salvador, país centroamericano que este próximo domingo celebrará elecciones para escoger a un nuevo mandatario. Aún así decidió emitir el sufragio.

"Sé que no estoy ayudando a mi candidato, pero estoy dando mi aporte cívico", expresó sonriente el participante de un simulacro de elecciones presidenciales en Los Ángeles.

"De alguna forma con esto participamos en lo que pasa en nuestro país", agregó.

Pero lo hacen simbólicamente, según Douglas Carranza, coordinador de Diálogo Social Abierto Permanente en Los Ángeles (DSAP), organización que llevó a cabo el evento.

"Es una fiesta cívica y la intención es mandar un mensaje a El Salvador que los 2.5 millones de salvadoreños en el exterior tenemos derecho al voto", subrayó Carranza.

Según las leyes de El Salvador, los residentes en el extranjero aún no pueden ser parte de las elecciones presidenciales de su país debido a que no existen los mecanismos legales para tal efecto.

Países como Ecuador, Colombia y México, son ejemplos actuales de gobiernos que incluyen a sus nacionales en el extranjero, según Carranza.

"Si no lo hacen por el derecho de ser salvadoreño, que lo hagan al menos por los 300 millones de dólares que mandamos", expresó Mario Lazo, director de Comunicacioens de DSAP.

"Y el mensaje no es para ningún candidato en específico, sino para cualquiera de los dos contendientes actuales", añadió.