A don Hernán Orellana no le tembló el pulso para marcar una de las dos banderas que tenía la papeleta de votación en el Parque MacArthur.
La dobló, sonrió y la depositó en la Junta Receptora de Votos.
Sabe que su voto no va a ayudar a ningún candidato a la presidencia de El Salvador, país centroamericano que este próximo domingo celebrará elecciones para escoger a un nuevo mandatario. Aún así decidió emitir el sufragio.
"Sé que no estoy ayudando a mi candidato, pero estoy dando mi aporte cívico", expresó sonriente el participante de un simulacro de elecciones presidenciales en Los Ángeles.
"De alguna forma con esto participamos en lo que pasa en nuestro país", agregó.
Pero lo hacen simbólicamente, según Douglas Carranza, coordinador de Diálogo Social Abierto Permanente en Los Ángeles (DSAP), organización que llevó a cabo el evento.
"Es una fiesta cívica y la intención es mandar un mensaje a El Salvador que los 2.5 millones de salvadoreños en el exterior tenemos derecho al voto", subrayó Carranza.
Según las leyes de El Salvador, los residentes en el extranjero aún no pueden ser parte de las elecciones presidenciales de su país debido a que no existen los mecanismos legales para tal efecto.
Países como Ecuador, Colombia y México, son ejemplos actuales de gobiernos que incluyen a sus nacionales en el extranjero, según Carranza.
"Si no lo hacen por el derecho de ser salvadoreño, que lo hagan al menos por los 300 millones de dólares que mandamos", expresó Mario Lazo, director de Comunicacioens de DSAP.
"Y el mensaje no es para ningún candidato en específico, sino para cualquiera de los dos contendientes actuales", añadió.
El domingo 15 de Marzo, Rodrigo Ávila del partido de derecha Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y Mauricio Funes del partido de izquierda Frente Farabundo Martí para La Liberación Nacional (FMLN) buscarán ser el sucesor del actual presidente Elías Antonio Saca.
Las elecciones en El Salvador podrían ser históricas, según algunas encuestas que dan una ventaja al izquierdista Funes sobre Avila y que de concretarse, significaría la primera vez que el FMLN entre a gobernar este país.
Al menos 500 personas participaron del evento en Los Ángeles, según Carranza quien señaló que no era la primera vez que realizaban un evento de este tipo.
Durante las pasadas elecciones de alcaldes y diputados en El Salvador, el DSAP realizó un simulacro que arrojó un 75% de favoritismo para el FMLN y de apenas 15% para el partido ARENA.
Los miembros de ARENA en Los Ángeles, realizaron una caravana ayer alrededor del parque con pancartas e himnos de su representación política y desestimaron participar del simulacro de elecciones.
Jorge Tobar, miembro de la junta directiva de ARENA en Los Ángeles señaló que la razón principal era que no habían sido invitados y que como muestra los resultados anteriores no mostraban los datos oficiales en El Salvador.
"Claro si haces un evento a donde invitas a un solo partido los resultados son así", expresó, mientras hacía una pausa en la caravana de casi una docena de vehículos. "Para ser un proceso democrático debes invitar a todos", añadió.
Carranza por su parte señaló que el evento es apolítico y que la invitación fue hecha para todos los salvadoreños en general.
El contraste proselitista de este evento hizo eco en otros eventos donde Los Ángeles ha sido escenario de las diferencias políticas de los salvadoreños en el exterior.
En una reciente visita al Festival del Día del Salvadoreño, el candidato de izquierda, Mauricio Funes fue invitado como mariscal, mientras que a partidarios del partido de oposición les fue negado el ingreso al recinto por razones de seguridad.
"La verdad es que yo no entiendo tanta diferencia, si están tan lejos de su país", expresó el mexicano Ovidio Guzmán, quien presenció las diferencias de ambos grupos. "La caravana me parece pérdida de gasolina y la disque elección, mas que una encuesta pues no vale", añadió.