Las miradas de algunos feligreses que salían de una misa en la Iglesia de la Placita Olvera contrastaba con los cantos y las pancartas de varios jóvenes de la comunidad lesbiana, homosexual, bisexual y tránsgenero (LGBT) que ayer marcharon en Los Ángeles para pedir que se eduque mejor en las escuelas sobre la realidad social de este grupo.
Casi 300 personas organizadas por la Gay-Straight Alliance Network (GSA Network) salieron a marchar desde la Calle Spring en Chinatown hasta el Ayuntamiento de Los Ángeles para dar a conocer los problemas que enfrentan los jóvenes estudiantes en las escuelas por su orientación sexual, según dijo a La Opinión, Daniel Solís, representante de la organización.
La marcha que transcurrió sin ninguna novedad y que fue escoltada por agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles, concluyó con un mitin en la zona sur del edificio de la Alcaldía.
"Lo que queremos es educar a la gente que no somos solo homosexuales, lesbianas, o bisexuales, sino que somos seres humanos que merecemos respeto", expresó a La Opinion, Richard Avilés, uno de los jóvenes que más animó la marcha. "Hay que educar a la gente que nosotros somos hijos, hermanos, sobrinos, que somos personas", agregó.
Según los organizadores, muchos jóvenes aún viven con problemas de discriminación y sufren de homofobia en las escuelas, por lo que es necesario campañas como estas para levantar la conciencia de las personas.
"Vengo a apoyar, a tratar de hacer una diferencia para que no nos quiten nuestros derechos", subrayó Kira Núñez, una joven que desfiló abrazada de Alyssa Addison, su compañera sentimental. "A pedir que nos traten de la misma forma que a todos, ya que todos tenemos los mismos derechos", agregó.
María Sánchez, una feligrés de la Iglesia miró con recelo a los marchistas y simplemente se limitó a decir que "no está bien" y que no le gustaba ver a los jóvenes con pancartas que leían frases como "Igualdad ahora", "También nosotros somos familia" o "¿Cuándo yo voté por tu matrimonio?"
Francisco Gómez, otro asistente a la misa dominical dijo no estar de acuerdo con que se casen las parejas del mismo sexo aunque les afirmó el derecho que tienen a ser respetados como seres humanos.
"Es su decisión personal, yo no tengo nada en contra de ellos", expresó. "Pero ahora con el tiempo, cada vez más todo el mundo exige sus derechos y ellos no son la excepción", agregó.
Según Solís, muchos jóvenes viven una discriminación en las escuelas y es importante que los padres de familia y los maestros abran un diálogo para que exista más tolerancia a las inclinaciones sexuales de cada estudiante.
"Por eso este mensaje es para los adultos, para las autoridades", sintentizó. "Para que conozcan de la realidad y hagan algo al respecto", añadió
De acuerdo a una encuesta de la California Healthy Kids, cerca de un 30% de los jóvenes del estado, en los grados del 7 al 11 reportan que son víctimas de acoso basado en la percepción que tienen de su raza, su género y su orientación sexual.
Recientemente la GSA Network apoyó a Jerry Brown para que prosiguiera con una demanda civil que eliminaría la ley SB 777 que –según la GSA- refuerza las prohibiciones actuales de descriminación en escuelas públicas, basadas en religión, raza u orientación sexual.
La GSA Network es una red de casi 500 clubes en escuelas intermedias y preparatorias de California que lucha por darle poder a los jóvenes para defenderse del "acoso y la discriminación", sostuvo Solís.