Cada año más de 4,000 niños que pertenecen a familias sin recursos reciben la ayuda de la organización Head Start Inc.
Más de 90% de esas familias son latinas.
Lucía Palacios es la directora ejecutiva de la división de Head Start en Orange County y describe el objetivo de la agencia detallando que esta "provee servicios comprensivos de educación, servicios sociales, nutrición, salud mental y de cómo ser mejor padres a familias".
"Es un programa nacional", continúa. "Cada año el Congreso nos otorga fondos para que exista el programa. Y luego el dinero va a las comunidades locales, como Orange County".
Palacios, cuya familia emigró a Estados Unidos de México cuando ella tenía tres años, continúa explicando que en Head Start "trabajamos con niños de cero a cinco años y con toda su familia. Lo que hacemos es preparar al niño y a la familia para poder matricularse en la escuela a partir de kinder".
"Lo que es diferente acerca de nuestro programa son los servicios comprensivos, porque no nos limitamos sólo a la educación, sino que también explicamos a los padres cómo hacer oír sus propias necesidades".
En tiempos de crisis, la meta de una agencia sin ánimo de lucro como Head Start no es fácil de cumplir.
"La crisis afecta a la comunidad porque más gente puede acceder al programa, ya que muchos están perdiendo su empleo. Así hay más gente que califica. Y para ello hay que tener ingresos mínimos. Por ejemplo, una familia de cuatro sólo puede ganar 20,400 dólares al año".
En el caso concreto de la agencia, "durante los últimos ocho años no nos otorgaron más fondos", sigue explicando. "Así que ya llevamos ocho años existiendo con pocos fondos, por lo que no podemos crecer o pagar salarios y hemos tenido que hacer recortes de personal".








