SACRAMENTO.— La pequeña ciudad agrícola de Mendota, en su mayoría habitada por trabajadores latinos, se estremeció con la noticia de que un joven latino de 14 años supuestamente mató a su vecino, un menor de sólo cuatro años, para evitar que dijera a su madre que abusó sexualmente de él.
La fiscal de distrito en el condado de Fresno, Elizabeth A. Eagan reveló que formularán cargos contra el acusado Raúl Castro como si fuera un adulto, con base en una ley de California que permite a los fiscales y abogados acusadores utilizar su criterio para tratar a jóvenes desde los 14 años como adultos.
El muchacho es acusado de asesinato en primer grado contra el menor Alex Christopher Mercado y enfrenta cuatro cargos: abuso sexual, sodomía, secuestro y asesinato para prevenir que el niño lo denunciara.
Eagan precisó que bajo las leyes de California, el adolescente no es elegible para la pena de muerte o una sentencia de cadena perpetua sin la posibilidad de de libertad condicional. La máxima sentencia contra Castro sería de 47 años.
De acuerdo con Margaret Mims, la sheriff del condado de Fresno, el menor estaba jugando afuera de su casa en la calle Tuft al Noroeste de Mendota el viernes 30 de octubre cuando Castro lo invitó a su casa, enseguida de la suya, con la promesa de que tenía algo que enseñarle.
Según la declaración juramentada obtenida por el detective de la oficina del alguacil, Sergio Toscano, que ayer fue hecha pública, el acusado confesó haber matado al niño porque iba a decirle lo ocurrido.
Los hechos ocurrieron en el baño de la casa del adolescente, luego de que tras ser abusado, el niño le dijo que le diría a su madre que lo había molestado sexualmente.
Las autoridades alegan que Castro ahogó al menor, sumergiéndolo en el agua por varios minutos. Luego de asegurarse que el menor estaba muerto, al tomarle el pulso, lo cargó en hombros y lo metió a la secadora de ropa para ocultar su paradero.
Al siguiente día, el sábado 31 de octubre, día de las brujas, agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y de la oficina del Sheriff catearon la casa de Castro y encontraron el cuerpo de Alex en la secadora.
Con base en la declaración juramentada, el adolescente negó al principio tener que ver con la desaparición del menor pero cuando le preguntaron cómo es que el niño había sido encontrado muerto en la secadora, respondió que tal vez alguien había entrado a su casa y puesto ahí el cadáver.
El muchacho está detenido en el campus de Justicia Juvenil al sur de Fresno y se le ha fijado una fianza por $2 millones.
La audiencia para informarle de los cargos que enfrenta, fue pospuesta para el próximo martes.
Desidora Hernández, abuela del muchacho acusado, dijo a los reporteros en el tribunal, que no sabían lo que había pasado y que su nieto era un buen muchacho. El acusado vivía con su madre, Elsa Castro, quien es madre soltera.
En una entrevista con Pablo López, del periódico Fresno Bee, dijo que a la justicia no le sirve que a su hijo lo procesen como un adulto. "El es un buen muchacho que nunca se había metido en problemas ni lastimado a nadie", indicó. Agregó que como madre había hecho lo mejor que había podido.
Confesó además estar viviendo una pesadilla y deploró que la comunidad de Mendota se le haya vuelto en contra y que ahora describan a su su hijo como "raro".
Mendota, una comunidad fuertemente golpeada por el desempleo, tiene un 95% de habitantes latinos, y una población que no llega a los 10,000 habitantes.