Estudiantes de Cal State LA venden galletas y pasteles a precios elevados para simbolizar su necesidad de recaudar dinero para su educación. (FOTO: Emilio Flores/La Opinión)
Galletas a más $1,500, pastelillos por "sólo"$ 434.08. Esos son los precios a los que se "vendieron" diversos productos de repostería dentro de una jornada simbólica de recaudación de fondos llevada a cabo esta semana en los campuses de USC.
"Representan las cantidades que tenemos que pagar por trimestre en cuotas de enseñanza y libros, respectivamente", explica Andrew Franklin, a cargo de asuntos legislativos en la Asociación de estudiantes del Estado de California (CSSA).
La Asociación quiso hacer coincidir el evento con la jornada electoral del martes pasado, a fin de llamar la atención de la Legislatura sobre los recortes presupuestarios que han reducido en más de $500 millones la dotación operativa de la universidad.
Franklin explica que a falta de medios para hacer presión en Sacramento, lo único que los estudiantes pueden capitalizar es su libertad de expresión a favor de que el estado dedique más dinero a la educación superior.
Además de encuentros con los legisladores, la asociación planea organizar otras acciones en los próximos meses, como lavar los autos oficiales de algunos políticos simbolizando el tipo de tareas que se ven obligados a realizar muchos estudiantes ante la subida de tarifas.
CSSA apoya la proposición de ley AB 656 introducida en la Asamblea estatal por el líder mayoritario Alberto Torrico, y que podría generar en torno a $1,000 millones anuales para educación universitaria. Los fondos provendrían de impuestos sobre extracción petrolífera en el estado, una actividad que en estados como Alaska y Texas genera ingresos fiscales para educación.
Steve Dixon, presidente de CSSA señala que los estudiantes están notando los recortes presupuestarios en muchos aspectos, incluyendo el menor número de horas lectivas que los profesores imparten debido a las ausencias no remuneradas impuestas recientemente.
Dixon enfatiza que los más de $4,000 anuales (a los que luego hay que sumar las tarifas propias de cada campus que pueden añadir entre $500 y $800 más) que pagan este año los estudiantes de CSU suponen un aumento del 282% respecto al curso 2001-2002.
"No podemos permitir que los problemas presupuestarios se sigan solucionando a base de quitar fondos a las universidades", dice Dixon, señalando que planean hacer llegar su mensaje a los legisladores en Sacramento.
Galletas a más $1,500, pastelillos por "sólo"$ 434.08. Esos son los precios a los que se "vendieron" diversos productos de repostería dentro de una jornada simbólica de recaudación de fondos llevada a cabo esta semana en los campuses de USC.
"Representan las cantidades que tenemos que pagar por trimestre en cuotas de enseñanza y libros, respectivamente", explica Andrew Franklin, a cargo de asuntos legislativos en la Asociación de estudiantes del Estado de California (CSSA).
La Asociación quiso hacer coincidir el evento con la jornada electoral del martes pasado, a fin de llamar la atención de la Legislatura sobre los recortes presupuestarios que han reducido en más de $500 millones la dotación operativa de la universidad.
Franklin explica que a falta de medios para hacer presión en Sacramento, lo único que los estudiantes pueden capitalizar es su libertad de expresión a favor de que el estado dedique más dinero a la educación superior.
Además de encuentros con los legisladores, la asociación planea organizar otras acciones en los próximos meses, como lavar los autos oficiales de algunos políticos simbolizando el tipo de tareas que se ven obligados a realizar muchos estudiantes ante la subida de tarifas.
CSSA apoya la proposición de ley AB 656 introducida en la Asamblea estatal por el líder mayoritario Alberto Torrico, y que podría generar en torno a $1,000 millones anuales para educación universitaria. Los fondos provendrían de impuestos sobre extracción petrolífera en el estado, una actividad que en estados como Alaska y Texas genera ingresos fiscales para educación.
Steve Dixon, presidente de CSSA señala que los estudiantes están notando los recortes presupuestarios en muchos aspectos, incluyendo el menor número de horas lectivas que los profesores imparten debido a las ausencias no remuneradas impuestas recientemente.