Jorge Mayorquín y su esposa María Rodríguez son parte del grupo de inquilinos de Morton Gardens, un edificio en Echo Park, que ganó la batalla al casero. (FOTO: J. Emilio Flores/La Opinión)
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Hace poco más de tres años, 22 vecinos de Morton Gardens, un edificio en Echo Park, situado en una colina sobre el Estadio de los Dodgers, recibieron una orden de desalojo de parte de su casero, por la simple razón de que éste quería aumentar el alquiler.

"Nos querían sacar a como diera lugar", cuenta María Rodríguez, quien junto con su esposo y dos hijos viven en una de las unidades afectadas. "La verdad sí estábamos muy estresados porque nuestra situación no es buena, y buscar otro sitio habría sido difícil".

El dueño del edificio, un profesor de contabilidad y bienes inmuebles de la Escuela de Negocios de UCLA, de nombre Eric Sussman, argumentaba que como dichos inquilinos tenían subsidio de Sección 8, las protecciones del control de renta local no les aplicaban y podían ser desalojados "por buena causa".

"Previo a enviar este aviso, el dueño hizo la decisión de negocios de no participar más en el programa Sección 8 para su apartamento", decían los documentos recibidos por los 22 inquilinos.

Pero los tribunales no estuvieron de acuerdo: tras una demanda (Barrientos v. 1801-1825 Morton LLC) y apelaciones, los inquilinos ganaron primero en corte federal y luego, hace pocos días, el tribunal de apelaciones del Noveno Circuito confirmó la decisión del juez de distrito: la ley de control de renta que rige en la ciudad protege a los inquilinos con Sección 8 de la misma manera que a los inquilinos que pagan renta regular.

El control de renta prohíbe desalojos a menos que sea por faltas específicas de los inquilinos. De ninguna manera porque el casero quiera aumentar la renta o salirse del programa federal.