Con el arresto de doce personas concluyó una protesta frente a las oficinas de una corporación médica en el centro de Los Ángeles, como parte de una movilización en nueve ciudades del país a favor de una reforma de salud.
"¡Arresten a criminales reales!", reclamaban ayer manifestantes replegados por el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), al presenciar las detenciones que, aunque premeditadas, se realizaron con cierta tensión.
"¡Pacientes, no ganancias!", gritaban. Decenas de agentes formaron una barrera en el acceso de las oficinas regionales de la compañía Anthem Blue Cross. Según los organizadores, al menos 700 personas se sumaron ayer a esta desobediencia civil en Nueva York, Chicago, Washington D.C. y otras ciudades, y la consideraron como una de las protestas más grandes en su tipo desde el movimiento en pro de los derechos civiles.
La "Movilización por un Cuidado de Salud para Todos" tuvo ayer en la mira a aseguradoras como United HealthGroup, Humana, Wellpoint, Cigna, Medical Mutual, United Healthcare, Anthem Blue Cross, y Regence Blue Cross Blue Shield.
Antes de ser arrestado, Sam Pullen contó que su madre murió porque Anthem Blue Cross le negó un trasplante de medula ósea al considerarlo, según él, como un experimento médico.
"No fue por eso, sino porque era muy caro para ellos", reclamó frente a los manifestantes que se apostaron en la esquina de las calles Figueroa y 8va.
Sheyla Dvorak, quien también fue detenida, indicó que dicha corporación no quiso cubrir los gastos por la aplicación de anestesia en una endoscopía que le practicaron hace unos meses.
"He hecho mi parte, he pagado mi cobertura médica. Blue Cross está tomando ventaja de todos", dijo.







