Nick Cotsis (izq.), sobreviviente del choque de trenes en Chastworth, en la oficina de su abogado. (FOTO: Aurelia Ventura/La Opinión)
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Petru señaló que la cultura de hacer dinero sin importar la seguridad de las personas también se extiende a Union Pacific Railroad Company, que permitió que un tren de carga vacío viajara en un carril de un solo sentido un viernes por la tarde a la hora de más tráfico de pasajeros.

"El tren de cargas vacío pudo haberse esperado unas horas, pero como Union Pacific tiene contrato con otras empresas a las cuales les cuesta dinero tener a los empleados esperando a que pase la hora del tráfico, permitieron que viajara", manifestó Petru.

Pfiester agregó que tienen correos electrónicos que comprueban que los compañeros de Sánchez sabían que él estaba rompiendo las reglas y también que la administración estaba al tanto.

Dos de las víctimas estuvieron presentes durante el anuncio de la demanda realizado en las oficinas de la firma de abogados Hildebrand Mcleod y Nelson LLP, en Los Ángeles. Nicholas Cotsis y Richard Myles, ambos también sobrevivientes del choque de Metrolink en Glendale en 2005, se mostraron consternados por la falta de seguridad en la operación de los trenes.

"Estoy furioso. Yo creí que estabamos seguros viajando en el Metrolink. Nos hicieron creer que era seguro", dijo Myles, quien se quebró la nuca en el incidente de Chatsworth. Costsis se quebró cuatro costillas y sufrió moretones en las extremidades inferiores.

Por su parte, Erika Swedrdlow, portavoz de Violia, dijo a La Opinión que la empresa tiene reglas estrictas en contra del uso de celulares en horas de trabajo y que las refuerzan fuertemente. "No podemos comentar en el caso específico de Sánchez porque el caso está en investigación", señaló.