Dos semanas antes del choque del tren de pasajeros Metrolink en Chatsworth ocurrido el pasado 12 de septiembre, un compañero de trabajo de Robert Sánchez, el maquinsita, le advirtió a la gerencia de la empresa contratada para operar los trenes que éste enviaba mensajes de texto y hablaba constantemente por el celular cuando operaba la complicada maquinaría, según los abogados representantes de 12 de las 132 víctimas.
Pero esta no era la primera advertencia del peligroso comportamiento del conductor, los abogados aseguraron que meses antes del incidente, una inspección federal había ‘cachado’ a Sánchez con su celular durante horas de trabajo. Sin embargo, la empresa no tomó ninguna acción correctiva en ninguna de las dos ocasiones.
El abogado Edward Pfiester dijo que con la demanda buscan compensación monetaria y un castigo ejemplar en contra de Metrolink, la autoridad regional de transporte público; Violia Trnsportation Servicios, operadora de los trenes de pasajeros Connex Railroad, Mass. Electric Construction, Herzog Railroad, Bombardier Transit, y Union Pacific Railroad Company, que opera los rieles.
"Meses antes del choque, ellos (Violia) ya sabían que él conductor usaba su celular para emviar textos y hacer llamadas y la gerencia no hizo nada… nosotros consideramos que la neglencia por parte de Violia se centra en la cultura de hacer dinero sin importar la seguridad de los pasajeros", dijo Phiester.
Antony Petro, otro de los abogados involucrados en la demanda, explicó que Violia y los gerentes de la empresa reciben bonos si los trenes llegan a tiempo a su destino, por lo que no quieren afectar su récord castigando a uno de sus "buenos" conductores.
"A los conductores les han dicho que no se detengan por cosas pequeñas, que deben seguir adelante", dijo Petru.
Petru señaló que la cultura de hacer dinero sin importar la seguridad de las personas también se extiende a Union Pacific Railroad Company, que permitió que un tren de carga vacío viajara en un carril de un solo sentido un viernes por la tarde a la hora de más tráfico de pasajeros.
"El tren de cargas vacío pudo haberse esperado unas horas, pero como Union Pacific tiene contrato con otras empresas a las cuales les cuesta dinero tener a los empleados esperando a que pase la hora del tráfico, permitieron que viajara", manifestó Petru.
Pfiester agregó que tienen correos electrónicos que comprueban que los compañeros de Sánchez sabían que él estaba rompiendo las reglas y también que la administración estaba al tanto.
Dos de las víctimas estuvieron presentes durante el anuncio de la demanda realizado en las oficinas de la firma de abogados Hildebrand Mcleod y Nelson LLP, en Los Ángeles. Nicholas Cotsis y Richard Myles, ambos también sobrevivientes del choque de Metrolink en Glendale en 2005, se mostraron consternados por la falta de seguridad en la operación de los trenes.
"Estoy furioso. Yo creí que estabamos seguros viajando en el Metrolink. Nos hicieron creer que era seguro", dijo Myles, quien se quebró la nuca en el incidente de Chatsworth. Costsis se quebró cuatro costillas y sufrió moretones en las extremidades inferiores.
Por su parte, Erika Swedrdlow, portavoz de Violia, dijo a La Opinión que la empresa tiene reglas estrictas en contra del uso de celulares en horas de trabajo y que las refuerzan fuertemente. "No podemos comentar en el caso específico de Sánchez porque el caso está en investigación", señaló.
La Opinión intentó contactar a Metrolink, pero nadie respondió a las llamadas.
La investigación oficial confirma que Sánchez envió un mensaje de texto 22 segundos antes del choque frontal entre Metrolink y un tren de carga en el que murieron 25 personas.
Los abogados aún no tienen una declaración jurada del compañero de trabajo de Sánchez que advirtió sobre el peligro que corrían los pasajeros, pero esperan tomarla una vez la demanda sea aceptada formalmente por la Corte Superior de Los Ángeles.
La demanda fue interpuesta el pasado 5 de enero. Las víctimas y familiares de las víctimas mortales tienen menos de ocho semanas para interponer la demanda recordó la firma de abogados.